Mientras que el próximo 17 de noviembre llegará a la Argentina Disney+, el servicio de plataforma SVOD con el que la firma intenta competir con Netflix, la firma, fuertemente golpeada por la pandemia de Covid-19, sigue adelante en su plan de reestructuración que es, más que nada, una reorientación de sus mayores negocios. Así, comunicó que se concentrará en el futuro en la creación de contenidos tanto para su plataforma on demand como para sus canales "lineales" de cable.

Es y no es una novedad. Disney ha sido siempre una gran máquina de contenidos aptos para todo público y, desde allí, ha construido el resto de sus negocios. El principal no es el cine, aunque es su "bandera", sino la hotelería y el turismo a partir de los parques temáticos que tiene diseminados en tres continentes. Pero 2020 probó que, para sostener la monumental estructura de la firma, hay que tener un plan B. Lo demostró la plataforma: mientras los parques continúan en su mayoría cerrados o con fuertes restricciones (especialmente los de los EE.UU., los que proveen más cash y más rápido), Disney+ logró su meta de 50 millones de usuarios prevista para 2024 en mayo. 

Pero Disney+ -que en la Argentina sale con oferta especial por un año de $3.250, o un costo mensual de $385 a través de Cablevisión con tres meses gratis- tiene un problema: aunque tiene programación original, casi toda su riqueza es de archivo, y no específicamente para adultos. Ese es el punto clave para que se otorgue principal énfasis en la creación de contenidos nuevos. Lo que no implica descuidar los otros negocios, ni el cine, que es el que provee la principal fuente de difusión de marcas, personajes, etcétera. Pero hoy tanto el turismo como el audiovisual en salas (lo que también incluye otro de los grandes negocios de Disney: el teatro en Broadway) viven horas inciertas y, por otro lado, no cabe duda de que el negocio va a cambiar porque los "tanques" como sistema son insostenibles.

Lo que Disney está haciendo, reforzando su estructura para "directo al consumidor" y separando la operación técnica de señales y plataforma de la creación de contenido, es probablemente el camino que tomarán otras empresas del audiovisual (casi con seguridad Warner/AT&T, que operan la plataforma HBO Max, aún sin fecha en la Argentina). El cine quedará, pues, como un caso excepcional en el paisaje final.

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Leonardo Desposito

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