Quien quiera comprender cómo funciona y en qué sentido se mueve la industria del entretenimiento hoy -y de aquí en adelante- debería leer la nota publicada ayer en Variety respecto de la competencia entre Disney y Netflix. La nota explica con detalles cuál ha sido el valor de mercado de ambas compañías en los dos últimos años, especialmente desde que Disney adquirió Fox en marzo de 2019. Es importante porque lo que esos números dicen, más allá si el valor en el mercado financiero es mayor en un caso que en el otro (hoy Netflix está muy cerca de Disney: USD189.700 millones vale la primera; USD190.000 millones, la segunda), es cómo funciona el entretenimiento, cuál es su tendencia y hacia dónde se dirige. "Netflix versus Disney" hoy representa un modelo nuevo, basado en el consumo digital, y uno no viejo sino clásico, basado en el consumo analógico incluso si en parte vira hacia lo digital. La pandemia de coronavirus solo hizo que las diferencias se mostraran de una manera más cruda.

Netflix tiene un solo negocio: la producción y distribución de contenido audiovisual a la carta. Es cierto que, también, invierte mucho en tecnología, pero es solo para ellos mismos, parte de su costo. Los negocios de Disney están mucho más diversificados: producción de contenidos, distribución, broadcasting tradicional, plataformas digitales (lo que los estadounidenses llaman "directo al consumidor"), cine tradicional, productos derivados y, sobre todo -es el negocio que provee constante cash flow-, turismo a través de parques temáticos, hoteles y transporte. El cine y el cable tradicionales son los que instalan marcas (películas, personajes, etcétera) que alimentan el resto de los negocios. Como hoy los cines, parques, hoteles, teatros y todo lo que reúna gente está cerrado -y además no hay deportes: Disney es dueña de Fox Sports y, sobre todo, de ESPN- sufrió una caída de ingresos por el Covid-19 de USD1.400 millones en esta primera parte del año. Mientras que Netflix, que provee contenidos a domicilio y a la carta, tuvo ganancias. Claro que esto es relativo en el largo plazo: los parques reabrirán y Netflix se quedará sin contenido original por el freno a la producción en estos meses.

Pero el detalle es que lo que "salvó" las cuentas de Disney es su plataforma on demand Disney+, que sumó muchos más suscriptores de los que preveía la propia firma. Vistos todos estos datos, y teniendo en cuenta además que Netflix es una compañía mucho más joven -y chica en cantidad de empleados- que Disney, queda claro que el norte del entretenimiento es el hogar, la actividad individual a la carta. Este cambio ya era visible antes de la pandemia, pero esta situación excepcional la pone de manifiesto de manera brutal. Cabe pensar que la tendencia se hará más aguda en los próximos meses, y que los cambios para el resto del negocio (especialmente el broadcasting tradicional) serán más rápidos y violentos. Habrá que seguir analizando números.

Más notas de

Leonardo Desposito

Lo mejor del cine, del teatro y de la música en casa

Lo mejor del cine, del teatro y de la música en casa

Parodias en el cine para reírse del cine

Parodias en el cine para reírse del cine

Dos películas para ver en casa

Dos películas para ver en casa

Scooby-Doo y un nuevo modelo para los cines

Scooby-Doo y un nuevo modelo para los cines

Mia Khalifa: antes y después del porno

Mia Khalifa: antes y después del porno

El Mercado de Cannes solo favoreció películas "grandes"

El Mercado de Cannes solo favoreció películas "grandes"

Toda la discografía de Prince, gratis para TikTok

Toda la discografía de Prince, gratis para TikTok

Festivales de cine: campo de batalla para derechos de exhibición

Festivales de cine: campo de batalla para derechos de exhibición

Cuatro películas para disfrutar desde casa

Cuatro películas para disfrutar en casa

Clásicos de Disney para ver con los chicos

Blancanieves y los siete enanitos abogaba por la reconstrucción de las familias