El futuro de la televisión parece ser el de publicitar las actividades online, a juzgar por ciertos números dados a conocer recientemente por la revista Variety respecto del espectáculo de medio tiempo del último Super Bowl, que estuvo a cargo del cantante Justin Timberlake. Lo que sucedió después de ese show de 13 minutos en los que Timberlake interpretó una docena de canciones e incluyó un homenaje a Prince fue que los catálogos de ambos intérpretes tuvieron un inmediato pico de reproducciones en el sitio de streaming musical Spotify, que los incluye a ambos. Las escuchas de Timberlake subieron un 214% y un 205% las de Prince, aunque la canción que más subió fue la de este último, I would die 4 U, versionada en el set por Timberlake, que subió 905% en las horas posteriores al show.

Lo que se ve en TV sirve de estímulo para el consumo en otras plataformas

La comparación se realiza con el domingo de la semana anterior en los mismos horarios. Lo que queda demostrado es, primero, el enorme peso de la interactividad a la hora del entretenimiento: el usuario que estaba viendo el show provocó tras el partido un salto en la escucha de estos cantantes. En segundo lugar, que el negocio pasa por la interacción entre diferentes plataformas, en este caso la de la televisión de aire y el streaming musical. Y tercero, que uno arrastra al otro. Timberlake hizo doble negocio: fue pagado por el espectáculo y, además, recaudó por derechos de reproducción de las canciones. Por otro lado, el medio tiempo fue lo más visto de la emisión. Y además, los tráilers de filmes que fueron presentados durante las publicidades (especialmente los de Han Solo y Misión: Imposible 6) tuvieron una enorme cantidad de reproducciones.