La película La vieja guardia, original de Netflix y, por lo tanto, exclusiva de su plataforma, llegaría a los 72 millones de visionados en las primeras tres semanas de emisión. Es una cifra récord, por cierto, y existe la posibilidad cierta, según su estrella Charlize Theron, de que exista una secuela. Lo dijo la propia estrella en una nota publicada por Variety, donde señala que "todos los que la hicimos estamos contentos y queremos volver, así que seguramente exista esa conversación". Lo interesante de la nota, de todos modos, es aquello que no dice: a qué se debe el éxito de esa película en particular.

Veamos de qué se trata. Theron interpreta a la líder de un pequeño grupo de mercenarios que se dedica a deshacer entuertos tremendos en cualquier lugar del mundo. Lo hacen tratando de mantener a cubierto sus métodos por algo muy sencillo: son inmortales y hace siglos que vienen combatiendo el mal. Una organización que está buscando la tecnología que permita la vida eterna los engaña y comienza a perseguirlos cuando, además, aparece una nueva inmortal a la que deben entrenar. Se trata de una película de superhéroes que no se aparta casi nada de las fórmulas ya conocidas de este género, con mucha acción y buena dosis -aunque no excesiva- de efectos especiales. Por otro lado, es sumamente "femenina" en cuanto a que la gran protagonista es Theron y fue dirigida por otra mujer, Gina Prince-Bythewood. 

Es decir, el filme sincroniza tanto con la necesidad de representatividad femenina sobre todo en el cine de gran espectáculo y con la popularidad enorme del género más abundante hoy. Pero hay algo más: justamente la ausencia de gran espectáculo. Dado que los cines no funcionan casi en ninguna parte y que no hay lanzamiento de blockbusters, un público condicionado durante más de dos décadas para encontrar entretenimientos de acción y estrellas de este tipo necesita contenidos. Un nombre importante como el de la protagonista sumado a una producción generosa y suficiente fantasía alcanza para lograr estos números en el actual panorama de escasez.

Netflix tiene más de 150 millones de usuarios en todo el mundo, es decir una billetera de alrededor de USD18.000 millones de dólares anuales. Si logra posicionarse también, aprovechando su ventaja competitiva, en el mundo del gran blockbuster con marcas propias (esta es una), será también en ese campo un competidor de peso. Habrá que esperar a que pase la pandemia, pero por ahora el futuro para la plataforma es alentador, a pesar de la creciente competencia de nombres pesados como Warner/HBO y Disney.

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