La banda estadounidense Foo Fighters se presentó en un colmado estadio Madison Square Garden en Nueva York, en lo que fue el regreso a los conciertos en recintos cerrados con capacidad total en esa ciudad, desde el inicio de la pandemia. La única condición para el público fue haber sido vacunado al menos 14 días antes, lo que permitió que el legendario estadio pudiera estar colmado en su capacidad.

De esta manera, con los primeros acordes de "Times Like These" le puso inicio al histórico show en un estadio colmado y se anticipó al ciclo de conciertos que iniciará Bruce Springsteen el 26 de junio en el St. James Theatre, de Manhattan, que en un primer momento se había presentado como el espectáculo que marcaría el regreso a las actividades en espacios cerrados tras las restricciones sanitarias.

Durante las tres horas de show, sonaron algunos de sus clásicos más reconocidos como "The Pretender", "Learn to fly", "Monkey Wrench", "All my life", "My Hero", además de otras dos versiones tributo como "Somebody to love" de Queen -interpretada por el baterista Taylor Hawkins- y "You Should Be Dancing" de Bee Gees que le dio lugar al cierre explosivo de "Everlong".