La gala de los Globos de Oro  es la ceremonia más animada y divertida de la temporada de premios  de Hollywood, probablemente porque es la única donde las estrellas  pueden brindar a gusto.

La élite de la industria cinematográfica se instala en sus  cómodas sillas y mesas con una copa de champán... o siete, y  reflexiona sobre los logros del año. A medida que avanza la noche,  las lenguas y las emociones se relajan.

Antes de la fiesta del domingo, aquí cinco momentos memorables  de ceremonias pasadas, cuando la adrenalina o la barra de tragos  libres sacó lo mejor y lo peor de los ricos y famosos.   

Jeremy Renner sobre los “globos” de J-Lo 

Jeremy Renner, el protagonista de “Vivir al límite”, desató la  polémica en las redes sociales por su “broma” mientras entregaba  el premio a mejor actor de miniserie o película de televisión  junto a Jennifer Lopez en 2015. 

Tras anunciar a los nominados, la curvilínea J-Lo, enfundada en  un escotado vestido, le preguntó a su compañero si debería abrir  el sobre, diciéndole: “Tengo las uñas largas”. 

“Tambén tienes los globos”, replicó Renner, provocando una ola de críticas por este presunto acoso sexual en vivo en una transmisión televisada.

Jack Nicholson y su Valium 

Cuando aceptó su premio como mejor actor dramático de 2003 por  “Las confesiones del Sr. Schmidt”, Jack Nicholson admitió en su errático discurso que había tomado Valium antes del espectáculo. 

Además, se burló de sus compañeros de reparto y de la presentadora Nicole Kidman -‘¿No era encantadora Nicole con su  vieja nariz?‘- para rematar señalando su sorpresa por haber ganado ya que la película era, según él, una comedia.

Emma Thompson tira el zapato  

¿Quién necesita zapatos para presentar un premio? Ciertamente,  no Emma Thompson, que subió al podio con unos Christian Louboutins  y martini en mano, para presentar el galardón al mejor guión en  2014. 

Después de destacar el oficio de guionista, la inglesa dos veces ganadora del Óscar se despachó con una perorata contra la  crueldad de los tacones altos. 

“Solo quiero que sepan, este rojo es mi sangre”, dijo, haciendo un gesto hacia uno de los zapatos de suela carmesí antes de lanzarlo sobre su hombro.
   
Jodie Foster sale del armario 

No se trató de un gesto inoportuno o una imprudencia, sino de un momento conmovedor: el monólogo de la actriz y cineasta Jodie  Foster en 2013 sigue siendo uno de los más recordados de los  Globos de Oro.

Famosa por preservar su privacidad, Foster se preparaba para  aceptar el premio a su trayectoria, cuando balbuceó: “Creo que  tengo un impulso repentino de decir algo que nunca pude decir en  público... Pero voy a sacarlo, ¿no? En voz alta y orgullosa,  ¿verdad? Así que voy a necesitar su apoyo en esto”.

Al final, simplemente declaró: “Estoy soltera. Sí, lo estoy. Estoy soltera”. Y entre risas y aplausos rindió un dulce homenaje  a su excompañera de larga data, Cydney Bernard.

El mayor shock de todos 

Una cosa es hacer un papelón en una fiesta, pero otra es  estropear la diversión de todos con la cancelación de todo un  evento.

La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, que organiza los Globos de Oro, decidió no realizar la gala en 2008, cuando el Sindicato de Actores de Estados Unidos (SAG) amenazó con boicotear la ceremonia en apoyo a la huelga del Sindicato de  Guionistas de Estados Unidos (WGA).

Ante la perspectiva de una alfombra roja vacía, la fiesta se cambió por una aburrida conferencia de prensa televisada anunciando a los ganadores.