Gran Hermano duplicó en audiencia a la final de Bailando por un sueño
El "superlunes" de la TV de aire, con números chicos
La 15ta. edición del concurso de baile de celebridades "Bailando por un sueño", que regresó en septiembre pasado y a su nueva casa en América luego de cuatro años fuera del aire, finalizó anoche con el triunfo de la influencer Tuli Acosta y un pico de 8,3 puntos de rating, aunque no logró superar a "Gran Hermano", que promedió los 17,3 puntos en su séptima gala de eliminación. De hecho, Telefe decidió mover su eliminación de fecha para contrarrestar el impacto del programa de Marcelo Tinelli, lo que efectivamente redundó en un triunfo.
Para la pantalla de América, de todas formas, el rating de Bailando... es importante, dado que es una de las más frías de la grilla de aire. Pero como curiosidad debe apuntarse que, entre los dos programas, no llegaron en promedio a hacer treinta puntos.
En 2012, el final del Bailando y el éxito Graduados, juntos, superaron ampliamente los 45 puntos de audiencia.
Lo que cabe analizar es la caída sostenida en el público de la TV tradicional y la falta de recambio, más allá del hecho de que los dos formatos (Bailando... y GH) son fórmulas ya conocidas por los espectadores y con pocas -o nulas- novedades. No hay aún planes para el regreso de Tinelli a las pantallas durante 2024.

