• Aventura, catástrofe y política con mucho de humor negro

■ 2012 es probablemente la mejor película de Roland Emmerich. Como siempre en la carrera de este alemán adoptado por Hollywood, todo es gigantesco, tremendo, monstruoso. Pero esta historia de un fi n del mundo un poco relativo tiene una cantidad nada despreciable de comentarios políticos e irónicos que la ponen muy por encima de lo que suele ser el cine de gran espectáculo contemporáneo. Además de grandes momentos de humor negro (la destrucción de la Casa Blanca, por ejemplo), se trata de un objeto extra- ño: un fi lme de puro entretenimiento escrito y actuado con inteligencia. Va el sábado, a las 22, por A&E Mundo.

  • Todo un parto

■ En cierto sentido, esta película es una remake del clásico Mejor solo que mal acompañado, aquella de Steve Martin y John Candy. También hay alguien desesperado por llegar a cierto lugar (Robert Downey Jr., al parto de su hijo) y alguien desesperado por tener un amigo (Zack Galifi anakis, totalmente desconcertante). El resultado es una comedia que arranca oscura y termina luminosa, con perfectos actores que conocen como pocos los secretos de la comedia. La dirigió Todd Phillips, y es superior a su trilogía ¿Qué pasó ayer? Por momentos, impresionante. Viernes, a las 22, por Warner.

  • Lego Batman: la película

■ Sin exagerar ni querer pasarnos de cool, esta es probablemente la mejor adaptación de Batman al cine. No sólo porque toma todas las tradiciones del personaje (desde la parodia amable, desde la comedia inteligente) sin traicionarlas sino porque es realmente una aventura de Batman. Comprende el personaje, sus problemas, sus debilidades como ser de fi cción y, también, comprende a su entorno y al villano. Los trabajos de voces son muy buenos y el humor va muy parejo con la aventura, sin la pesadez artifi cial de encarnaciones recientes. Pruebe porque vale la pena. Jueves, a las 22, por HBO Plus.

  • What we do in the shadows

■ O, para que no se confunda, Casa Vampiro. Con esta comedia hermosa, tratada como una especie de reality sobre tres vampiros que tienen que compartir una casa y nos muestran sus vidas y problemas cotidianos, descubrimos al neozelandés Taika Waititi, responsable de ese descontrol hermoso que es Thor: Ragnarok (y verá que el tipo tiene mucho de autor, también, que ambas películas son coherentes). Taika también actúa y por momentos esta película roza cimas de hilaridad poco vistas en el cine de hoy. Y es muy tierna, eh. Mañana, a las 22,10, por I-Sat.