Suspenso hitchcockiano en un gran filme de David Fincher

■ La habitación del pánico fue “vendida” como un filme “liviano” de David Fincher, un realizador más bien apocalíptico. Lo es en parte, y en parte es un juego de suspenso a la manera de Alfred Hitchcock. Pero la historia de una madre y su hija encerradas en una habitación mientras ladrones violentos buscan un tesoro en su casa es también un juego de voluntades y de posiciones morales que lleva la angustia al extremo. El duelo entre Jodie Foster (la madre) y Forest Whitaker (el jefe de la banda) es de lo mejor que pudo dar el cine, y la niña Kristen Stewart está a la par de ambos. Va el próximo sábado, a las 22, por A&E.

Atracción peligrosa

■ Segunda película como director de Ben Affleck, esta fábula violenta sobre una banda de asaltante de bancos, de rivalidades y de amor imposible es uno de esos filmes importantes que suelen pasar inadvertidos. Al mismo tiempo el retrato de un barrio y sus lealtades y una puesta en cuestión moral. Además de que Affleck dirige magistralmente -y actúa muy bienhay dos actores increíbles: Jeremy Renner y Rebecca Hall para darle más espesor a la historia. Hay algo del mejor cine de los ‘70 en la manera precisa de registrar la violencia. Imperdible. Viernes, a las 22, por Space.

Titanes del Pacífico

■ Ahora que tienen La forma del agua en los cines, es buena idea revisar esta película que fue una especie de fracaso comercial (no perdió dinero, pero no justificó el gasto). En esta aventura de robots gigantes contra monstruos terribles, inspirada en el animé japonés, Guillermo del Toro no sólo tiene la posibilidad de crearse momentos para la poesía (el robot que rescata a una nena es un momento altísimo) sino que, con humor, hace pura aventura física sin perder claridad, concisión ni gusto por el cine. Las peleas son de una locura creativa notable y contagian vértigo sin dejar de ser precisas. Va el jueves, a las 22, por TNT. 20.000

Besos

■ Dirigida por el actor, escritor, crítico de cine y conductor Sebastián De Caro, esta comedia romántica es uno de los mejores ejemplos del género paridos en este país. Además de contar la historia de un tipo de treintialgo que recupera la soltería y se vuelve a enamorar, logra retratar con precisión, cariño y no poca ironía a una generación, con sus virtudes y sus taras. Los actores se comportan como seres humanos, lo que ya es un logro en el cine de hoy. Además, cuando debe ser cómica, sabe serlo. Pequeño gran filme. Va mañana, a las 22, por Cine.Ar.