Algo más que otra versión de Buenos Muchachos

Cuando Martin Scorsese realizó Casino, todo el mundo pensó en que se trataba de reiterar trucos y personajes de Buenos Muchachos. La relación se detiene en el detalle de la mafia detrás del universo del juego y el placer, y en todo caso la relación consiste en que se trata de la parodia de aquella obra maestra (una parodia cruel, claro). Pero aquí Scorsese dio rienda suelta a la obsesión romántica, y el núcleo de la película es la imposible relación de amistad entre De Niro y Joe Pesci más la imposible relación amorosa entre De Niro y Sharon Stone, quien además logra uno de los mejores papeles de toda su carrera. Genial, el sábado a las 22 por TCM.

Ralph el Demoledor

Una joya de la animación que transcurre en el universo de los videojuegos. Su protagonista es un “villano” siempre a derrotar, un marginado que desea cambiar un poco su suerte. Termina causando un desastre que puede colapsar todos los juegos. Pero esa es solo la excusa para lo que en realidad es una historia sobre el poder y la manipulación, sobre la representación y la verdad, y sobre qué es “malo”. Muy sutil, llena de humor de todo tipo -se nota que la escribieron los creadores de Futurama-, con diseños extraordinarios, Ralph el demoledor es casi una obra maestra. Va el viernes a las 22 por Disney XD.

Dos tipos peligrosos

Varias veces alabamos aquí al guionista y director Shane Black, un tipo que le ha otorgado humor, ironía y humanidad a la acción, desde el policial hasta el terror o los superhéroes. Su tercer largo, Dos tipos audaces, es una comedia violenta con bastante incorrección política sobre el asesinato de una estrella porno que lleva a una estafa industrial de proporciones en plenos años setenta. Lo mejor es la relación entre los dos protagonistas, Ryan Gosling y Russell Crowe, que no pueden más de simpáticos. Gran película cargada de ternuda aunque no parezca. Jueves, 22, HBO2.

El francotirador

Gran película de Clint Eastwood sobre el mejor francotirador de los Estados Unidos en Irak, el tipo que más gente mató. Es también un verdadero dilema moral que no se resuelve de manera sencilla, lo que hace a la película todavía más valiosa, desde su primera secuencia, que implica el asesinato de un niño. El trabajo de Bradley Cooper como el protagonista es realmente asombroso, pero lo que más nos conmueve es la alienación de ese hombre respecto de la tarea que tiene que cumplir, y el contraste con su vida cotidiana. Imperdible, hoy a las 22 por Space.