El ya mítico cachetazo de Will Smith a Chris Rock en la noche de los Oscar sigue causando controversias y presiones en el seno de la industria de Hollywood. Hasta hace dos domingos, la ceremonia más célebre era la de 2017, donde Faye Dunaway confundió el nombre de la ganadora a Mejor Película y dijo "La La Land" en lugar de "Moonlight", lo que llevó a un penoso paso de comedia hoy totalmente eclipsado por el ataque de una estrella a otra. Pero hubo y habrá novedades, lo que hace que el caso no deje de ser tapa de los principales medios dedicados al espectáculo

Primero: el 1 de abril, Will Smith renunció como miembro de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. No es algo menor: implica que una persona con celebridad y poder dentro de la industria ya no forma parte de las "ligas mayores", incluso si continúa siendo un gran inversor en medios, producción de contenidos y otros negocios como el inmobiliario. La renuncia a la Academia le permite a la entidad evitar la sanción de expulsión (sería la primera gran estrella que sufre tal "castigo"), y permitirle al actor retirarse el tiempo suficiente como para que bajen las aguas.

Pero hay más: la Academia explicó que se le pidió a Smith, después del incidente, que abandonrara el Dolby Theatre. Pero el mismísimo productor del evento, Will Packer, pidió expresamente que Smith se quedara en su asiento. Esto pone en tela de juicio la credibilidad de la entidad que, de todos modos, el 18 de abril deberá dar un veredicto sobre el caso.

Luego, habló Kenny Rock, el hermano y colaborador de la víctima del golpe, Chris Rock. Hizo dos aclaraciones: la primera, que Rock no sabía que Jada Pinkett sufría de alopecia y que, de haberlo sabido, no habría hecho ese chiste. La segunda, que todos sabían lo que iba a decir. Y también acusó a la Academia de no retirar a Smith del salón, que es también lo que más le han criticado muchos otros miembros (notablemente Jim Carrey, que paralelamente anunció su retiro). Y que, dado que Smith al recibir su Oscar por King Richard pidió disculpas a la Academia pero no a Rock, las disculpas posteriores "no son creíbles". Pidió que le quitaran el Oscar y le prohibieran ir a cualquier evento.

¿Qué conecuencias tiene todo esto? En principio, que después de años de críticas por diferentes razones (racismo, menospreciar el cine "popular", ceremonias tediosas, etcétera) finalmente la Academia se encuentra en el filo de su credibilidad. Sobre todo teniendo en cuenta que la audiencia es ínfima para el costo del evento (poco más de 15 millones de espectadores, nada en términos del mercado estadounidense) y que el negocio del cine se reconfigura. En el fondo, el cachetazo sirve para ver que el audiovisual quedó desconcertado por la doble pinza del crecimiento del espectáculo masivo y la pandemia que cerró pantallas y, ahora, aniquila estrellas.

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