El pasado fin de semana, Shazam! ganó la taquilla en los Estados Unidos -quedó segunda en la Argentina pero fue lo más visto globalmente, según datos del sitio especializado BoxOffice Mojo. Seguramente el lector no se sorprenda dado que se trata de una película de superhéroes. Pero en realidad es una noticia muy importante que este filme en particular haya tenido éxito, porque incluso si se trata de un film del género que más gente congrega en las salas en este momento, es una especie de excepción por unas cuantas razones, y además permite que DC Movies -la "competencia" de Marvel, los dueños de Batman, Superman y Mujer Maravilla- pueda seguir produciendo este tipo de espectáculos. Si consideramos que también tuvo un éxito con Aquaman -otro filme que rompe un poco la norma de esta clase de películas por su humor y su aire de cuento de hadas épico-, quizás estemos entrando en una nueva ola del negocio.

El presupuesto de un gran tanque del género suele superar hoy los u$200 millones

Las particularidades de Shazam!, que es una combinación (consciente) de Quisiera ser grande y Superman -o Spider-Man dada la adolescencia de su protagonista- exceden que se trate de una comedia centrada en el paso de la infancia a la adolescencia o su explícita comicidad directa. Están, también, en otro lado: su presupuesto. Efectivamente, la película solo costó u$ 100 millones. Es cierto, si uno dice "solo" y luego "cien millones de dólares", teniendo en cuenta lo que son los presupuestos para películas fuera de Hollywood, puede parecer risible. Sin embargo, las películas de gran presupuesto, específicamente aquellas que están diseñadas para establecer marcas (sería el caso de Shazam!), hoy tienen presupuestos cuyo piso es de u$ 150 millones, aunque lo más usual es que superen los u$ 200. Y el presupuesto de marketing suele ser al menos igual al de producción, lo que implica duplicar el gasto. De allí que los lanzamientos deban ser masivos, dado que el dinero a recuperar es muchísimo, solo se recupera rápido en el territorio de origen (en el resto, se quedan una parte los operadores locales) en las dos semanas en las que no existe competencia de otro tanque. Pero lograr un éxito de más de 50 millones en primeros tres días (fueron 53 en los EE.UU., lo que implica que es seguro el recupero) con solo 100 permite que los responsables de Warner puedan pensar en tanques de presupuesto medio que puedan ser exitosos.

Hasta ahora, estos géneros requerían un gasto demasiado grande, lo que estaba causando una espiral inflacionaria (en lanzamiento y también en salarios de las estrellas). Lograr atraer a ese público fiel de las aventuras de gran presupuesto cortando a la mitad el gasto de producción -y, por ende, de marketing- es el mayor logro de Shazam! (más allá de haber sido aplaudida por la crítica, también un logro por la casi unanimidad). De hecho, ya hay una secuela en camino. El negocio del blockbuster tenía dos caminos: implosionar por los costos o hallar una alternativa "económica". Parece encontrar un cauce por la segunda vía.