Pocos días después de que Disney anunció, en plena Comic-Con de San Diego, que había expulsado a James Gunn del proyecto Guardianes de la Galaxia Vol. 3, se inició una campaña de firmas para que la empresa vuelva a contratar al director, auspiciada por intérpretes como Selma Blair, que anunció la campaña desde su cuenta de Twitter.

Gunn fue despedido cuando salieron a la luz tuits de 2009 a 2011 donde, con un humor de mal gusto pero ostensiblemente burlón, hablaba de pedofilia y abusos sexuales. Los tuits son evidentemente bromas de mal gusto y no declaraciones fehacientes, pero Disney decidió que bastaba para echar al realizador que transformó sus películas de superhéroes -que han recaudado más de u$ 1.600 millones en todo el mundo- una obra de autor, saludada tanto por el público como por la crítica, incluso la más exigente. El asunto es más tenebroso cuando los tuits fueron públicos y de hace, por lo menos, siete años, antes de ser contratado para Guardianes...

La petición colgada en Change.Org lleva ya más de 300.000 firmas. Y aparece cuando el actor Dave Bautista, que interpreta a Drax en Guardianes... salió a defender al realizador públicamente. "¿Qué se puede hacer cuando a uno lo atacan cibernazis -dijo Bautista en un posteo-; ¿Quién nos defiende? Es terrible que nos condenen por chistes horribles del pasado y nadie nos defienda por inspirar a millones". A la reacción de Bautista siguió la de otros artistas, entre ellos el director Joe Carnahan.

Los tuits de Gunn son, sí, de mal gusto. Pero el propio Gunn había abjurado de ellos, y explicado que obviamente no reflejaban lo que seriamente pensaba de temas tan sensibles. El realizador se hizo famoso por trabajar en el mítico estudio Troma, especialilsta en cine clase Z y políticamente incorrecto, y sus tuits del pasado son coherentes con ello.