"Los anillos de poder", entre las expectativas y las críticas mordaces
La segunda temporada de la precuela televisiva del célebre relato creado por Tolkien debutó con sus primeros tres episodios. A pesar de ofrecer hitos como el regreso de Sauron y el legendario Asedio de Eregion, la crítica sigue mirando de reojo a esta serie, la más cara de la historia.
Los desafíos de encarar la precuela de una saga icónica del cine, a su vez basada en libros casi legendarios de la literatura fantástica, siempre son enormes. El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder llegó a Prime Video en 2022 con la premisa del dueño de la compañía, Jeff Bezos, de ser la “respuesta de Amazon” a la imbatible Game of thrones de HBO.
Ambos son relatos que cosechan millones de fans alrededor del mundo, que dibujan un universo de magia y poder, de ambición, de política, amores y traiciones.
Ambos también construyeron mundos tan complejos que hasta debieron “inventar” lenguajes para dar vida a una gran cantidad de razas y criaturas, que viven y mueren a lo largo de miles de kilómetros en geografías inspiradas en nuestro planeta pero que vibran en otros planos.
Pero mientras el éxito de GOT y el muy aceptable suceso de su precuela, House of the dragon sostienen arriba el hype de los seguidores de su autor George RR Martin, para los amantes de la vasta obra de J.R.R. Tolkien la versión del streaming que pretende preceder a lo ya conocido en cine y libros “no llega”.
Recién estrenados sus primeros 3 episodios, los medios especializados más populares de Estados Unidos coinciden en que “algo le sigue faltando” a esta mega producción.
La segunda entrega nos muestra a la Tierra Media en medio de la discordia sembrada por Sauron (Charlie Vickers) -de quien al final de la primera nos enteramos que estaba disfrazado del humano Halbrand, traicionando a Galadriel (Morfydd Clark) y la engañosa y manipuladora creación de más Anillos de Poder.
También se asiste a luchas épicas entre elfos y enanos, orcos y hombres, magos y harfoots. Sin embargo, el desarrollar esta historia miles de años antes de los acontecimientos de los libros "El Hobbit" y "El Señor de los Anillos" sin textos originales de Tolkien plantearon un desafío extra para sus creadores.
Según han explicado J.D. Payne y Patrick McKay, la trama se nutre de la vasta historia de fondo que el autor concentró en los Apéndices de la trilogía. Pero para Alison Herman, de Variety, la mayor dificultad de Rings of Power es su imposibilidad de generar real interés en los hechos cuyas consecuencias ya conocemos.
“Lo que no puedo recordar son personajes por los que me haya preocupado particularmente, ni emociones que haya sentido mientras recorrían la Tierra Media. Hace dos años, la primera temporada recibió elogios educados por parte de los críticos, quienes alabaron el trabajo visual del mundo creado, pero señalaron que la historia aún no estaba a la altura” opina la periodista.
Cabe destacar que según The Hollywood Reporter, solo el 37% de los espectadores estadounidenses que comenzaron la serie de ocho episodios la vieron hasta el final.
“La temporada 2 no ofrece motivos para creer que esta tendencia de audiencia se revertirá. En cuanto a la calidad creativa de la temporada, el período de gracia para este lujoso homenaje a Tolkien se ha agotado (...). Con un Sauron que cambia de forma ya desenmascarado y el primer conjunto de las joyas titulares ya forjado, la serie finalmente muestra los primeros indicios de impulso narrativo. Pero la segunda entrega de este show, tan hermosa pero plana como un salpicadero de cocina, tiene los mismos problemas que la primera” sentencia Herman.
En esto coincide su colega de THR Angie Han, quien señala que “la precuela fantástica cae presa de una de las aflicciones más comunes de su tipo: empieza a sentirse como una historia moldeada hacia atrás, desde eventos que ya sabemos que deben ocurrir, en lugar de una impulsada hacia adelante por los motivos y decisiones de sus personajes”.
Nuevamente se cita aquí que el destacado trabajo de arte y dirección, de los mejores de los últimos tiempos, se ve afectado por lo intrincado del guion y el número de personajes que no llegan a hacer pie.
“Esta historia es un estudio de la corrupción insidiosa del mal, sembrando semillas de desconfianza y avaricia entre los buenos. El inexorable declive de la Tierra Media, con enanos y elfos perdiendo terreno ante orcos y humanos, es aún más triste por la manera en que la serie ilustra efectivamente la majestuosidad de lo que está en juego. Pero 'The Rings of Power' establece este conflicto resonante en medio de un denso matorral de mitología que sigue siendo impenetrable para los forasteros, un grupo que incluye a cualquiera sin el tiempo o la inclinación para profundizar en los detalles de Tolkien” resume Han.
Claro que nada de esto ensombrece las cifras: la primera temporada de Los Anillos de Poder ha sido visto por más de 100 millones de personas en todo el mundo, con más de 32 mil millones de minutos en streaming.
La esperada serie atrajo a más de 25 millones de espectadores globales en su primer día, marcando el mayor estreno en la historia de Prime Video. Resta saber si su segunda entrega conformará a los incondicionales de Tolkien.

