David Benioff y D.B. Weiss serán los encargados de crear una nueva serie de películas ambientada en el universo de Star Wars, según anunció ayer Disney. Para quien no los conozca, Benioff y Weiss son ni más ni menos las cabezas que crearon uno de los mayores éxitosa de la cultura popular de la última década, Game of Thrones. De acuerdo con la información, la trilogía de La Guerra de las Galaxias en curso culminará en 2019 con el Episodio IX, a cargo -nuevamente, como en 2015- de J.J. Abrams, mientras que el realizador de Episodio VIII: Los últimos Jedi, Rian Johnson, preparará una nueva trilogía (del episodio X al XII, seguramente). La tarea de Benioff y Weiss consiste en expandir ese universo.

Disney compró Lucasfi lm para expandir Star Wars con nuevos contenidos

La dupla de Game of Thrones se encontraba hasta ayer en territorio desconocido. GoT termina en 2019, y aunque se ha hablado de spin-offs, no hay en realidad planes para que la marca continúe generando contenidos asociados por ahora. En realidad, lo que sí estaba previsto era que Benioff y Weiss escribieran y produjeran una serie llamada Confederate, en realidad una ucronía donde el Sur le ganaba al Norte la Guerra Civil de Estados Unidos y la esclavitud permanecía legal. Aunque los autores aclararon que se trataba, justamente, de una condena a ese sistema, la controversia y la acción de varias asociaciones civiles hicieron que el proyecto ingresara en un hiato indefinido.

Bob Iger, CEO de Disney, narró en Variety que los dos autores se habían acercado a la firma dueña de Lucasfilm con una idea. "No tenían intención de hacer nada para la televisión, nadie habló de una serie aunque ellos se hicieron famosos gracias a ella. Lo que querían era desarrollar una serie de películas sobre el universo de Star Wars", explicó.

Benioff y Weiss transformaron una serie de libros en un fenómeno pop global

Esto es coincidente con las propias intenciones de Disney cuando en 2012 compró Lucasfilms por u$s4.000 millones. Se trataba de crear una franquicia lo más amplia posible, a la manera de lo que hoy realiza Marvel -o, en cierto sentido, Pixar, ambas empresas partes del conglomerado Disney- que permitiera contar siempre con nuevo material. Esa es la razón, además, de los filmes "solitarios" como Rogue One, de 2016, o el venidero Han Solo, sobre la juventud del personaje que inmortalizara Harrison Ford.

El verdadero negocio es la marca, no ya cada película en particular. Y la tarea de Benioff y Weiss en Game of Thrones (tomaron un universo conocido por fanáticos y lo transformaron en fenómeno global) es ideal para expandir la galaxia muy muy lejana. En el menor tiempo posible, por cierto.