No hay mayor enemigo de la televisión linear -la grilla, los horarios, etcétera- que las plataformas on demand, que carecen de todo eso. La gran sorpresa de estos días consiste en que Netflix experimentará -por ahora solo en Francia- con Direct, un canal de TV linear en principio disponible como una alternativa en su plataforma (y quizás luego, fuera de ella). Parece contradictorio, pero si miramos con detalle, no solo no lo es sino que tiene una enorme lógica.

En principio, Direct sale en un mercado que tiene bastantes reparos a las innovaciones tecnológicas. No las rechaza, pero tarda en generalizarlas más que el promedio europeo (y suele mantener mucho tiempo los que funcionan, como el pre-Internet Minitel). Por otro lado, es un desarrollo que no le cuesta a Netflix prácticamente nada: una posibilidad más de acceder al contenido que ya tiene. Es decir, es económico y "sirve" a un nicho de población aún reacio a buscar en la plataforma.

Por otro lado, sirve perfectamente para difundir material. Mucho de lo que Netflix produce o distribuye queda sepultado por las novedades con más marketing. Un canal linear es una vitrina interesante para que un usuario, aleatoriamente, descubra algún contenido que, luego, puede rever on demand o recomendar. Sirve también para recuperar con visionado la inversión (a veces enorme) que se realiza en ciertos contenidos, así como testear la fidelización de series, por ejemplo.

Estas ventajas explican la aparente paradoja de que la plataforma líder de SVOD y la que cambió de manera definitiva los hábitos de consumo del audiovisual vire al modelo que vino a sustituir. Pero queda claro que no es un cambio sino un agregado al negocio y modo principal que tiende a lograr una transición fluida entre el modelo de la televisión de siempre y el nuevo de las plataformas. No en todos los mercados, como se explicó, esa transición es simple o rápida, y hay franjas etarias que prefieren el viejo método del zapping o de esperar un horario para ver el contenido que uno prefiere. Lo que hace Netflix es apuntar también a ese público para luego llevarlo al nuevo sistema.

Confía en que, más temprano o más tarde, la atracción y el "boca a boca" de los contenidos lograda a partir de la "pesca" aleatoria en una grilla genere mayor visionado y fidelidad a la plataforma -capital ante la creciente competencia de otras empresas gigantes- y, en última instancia, mayor cantidad de abonados. La estategia del lobo disfrazado de cordero en el coto de caza, hoy en declinación lenta pero definitiva, de la televisión tradicional.

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