Netflix alcanzó un nuevo récord histórico en el valor de sus acciones. El pico fue de u$s301,5 por acción, lo que eleva el valor total de la compañía a u$s130.000 millones. Si se tiene en cuenta que este crecimiento empezó en 2007, cuando la empresa pasó de dedicarse al alquiler de DVD puerta a puerta para comenzar la instalación de su servicio de SVOD, resulta impresionante. Mucho más si se tiene en cuenta que las dos más grandes firmas dedicadas al entretenimiento y el audiovisual, Comcast y Disney, “cuestan” respectivamente u$s169.000 y u$s155.000 millones. Netflix, hoy, es un gigante económico y árbitro en el negocio.

El crecimiento de la acción en casi un 4% a fi nes de la semana pasada fue coincidente con la publicación de un acuerdo entre Netflix y Sky, proveedor de televisión satelital, mediante el cual el SVOD pasará a integrar la grilla de alternativas de Sky. Esto implica ciertos ajustes tecnológicos, pero los equipos de última generación ya disponen de ellos. Eso implica un primer paso para integrarse a un acceso más dinámico al sitio: actualmente, salvo que un smartv tenga la app de Netflix, se puede acceder en la pantalla hogareña a través de una PC conectada mediante dispositivos como ChromeCast o AppleTV. Este “paso” se volvería totalmente innecesario si la grilla se integra, como las alternativas on demand de los canales premium, con el resto de las alternativas de un proveedor de cable o satelital.

Al mismo tiempo, Netflix había anunciado que incrementaría su producción de contenidos y que esperaba terminar 2018 con 700 series y producciones originales en todos los países donde está presente. Es decir, se apuesta al crecimiento y los inversores parecen estar de acuerdo con tales perspectivas.

Que, de todas maneras, encuentran un obstáculo en el mediano plazo. Es decir, qué sucederá cuando Disney lance su propio SVOD. El juego consiste en posicionar con mucha fuerza marcas propias, de allí que Netflix apueste a la producción, compre franquicias o desarrolle mediante acuerdos estratégicos, contenidos de marcas conocidas. En ese sentido va el lanzamiento del trailer de Perdidos en el Espacio, la serie basada en el clásico televisivo de los años sesenta que apunta al público familiar y que tendrá lanzamiento el 13 de abril. El crecimiento en ese campo de producción propia es, por ahora, el gran diferencial de la compañía. La cuestión es transformarlas en marcas que “vendan” con su nombre y permitan productos derivados. Ahí, hasta ahora, ganan las majors.