Un hombre de 75 años entra al perfil de su nieto en una web de citas. Comienza a chatear con una chica mucho más joven pero emocionalmente compatible e inteligente. Pero él le pide al nieto que lo reemplace cuando hay que conocerse personalmente.

Pierre Richard es un gran actor porque es un gran comediante, y puede hacer que esta película simple, con algo "cyranesco" girando alrededor, tenga un peso que, con otro intérprete, no tendría. El tema es el amor, pero sobre todo las diferencias que parecen neutralizarlo. Y aunque se resuelve de modo un poco convencional, la mirada de Richard, un prodigio de actor que no necesita hablar, justifica el filme.