La tabla es elocuente. Sigue ganando Liga de la Justicia, por cuarta semana consecutiva. Pero el filme no llegó -y no va a llegar- al millón de espectadores. Que un tanque con tantos personajes conocidos, con tanta marca instalada, no logre quebrar esa cifra más o menos estándar para los tanques de éxito habla claramente de lo bajo que está el final de temporada. No es un problema, por otro lado, si se tiene en cuenta que el "bajón" es de las últimas tres semanas y que hubo público parejo hasta ahora. Habrá que ver qué sucede con el estreno del Episodio VIII de Star Wars el próximo jueves para tener el panorama del año completamente claro.

No hay cambios en los primeros puestos porque no hubo ningún estreno con el peso suficiente como para eclipsar a las películas que más o menos venían funcionando desde la semana pasada. Pero si se tienen en cuenta los promedios, se descubre rápidamente que la gente está en otra cosa y no precisamente en el cine. El buen clima, las compras navideñas, las despedidas de fin de año, etcétera hacen que haya menos salidas al cine. Este diciembre es típico en ese sentido.

Dicho esto, el estreno que mejor funcionó de la enorme cantidad casi enviada al matadero el jueves pasado aparece en el quinto puesto y es la producción animada La estrella de Belén (de paso, con dos nominaciones a los Globos de Oro), que no contó con una campaña de prensa demasiado importante. Aún así, es sintomático que las películas de animación familiares siempre ingresen al top ten. Claro que no son números para festejar demasiado.

Pero de todos modos funcionó muchísimo mejor que la mayoría de las novedades, críticas aparte. El Implacable -con Jackie Chan y Pierce Brosnan-, La posesión de Verónica -un filme de terror, género que siempre funciona, pero que en este caso parece generar desconfianza por ser una película española, así anda nuestro mercado- y En defensa propia -un thriller con Bruce Willlis- apenas lograron colarse entre las diez películas más vistas del fin de semana, y la última -en el décimo puesto- con menos de 8.000 entradas vendidas. Estas películas medianas, con actores importantes pero sin efectos especiales, franquicias o algún motivo extra cinematográfico de peso, parecen condenadas al SVOD dada la ínfima repercusión que logran. Para compara, Thor: Ragnarok, que ya lleva bastante en cartel (y sí puede llegar al millón, aunque con esfuerzo), funcionó en promedio mucho mejor con muchas menos funciones (dos por día) en cada pantalla.

Volviendo al primer párrafo, el estreno de la última Star Wars puede mejorar un poco el promedio de diciembre. El Episodio VII, gran película, apenas logró un millón y medio de espectadores, pero el contexto (un diciembre difícil por el cambio de gobierno, cierta incertidumbre, etcétera) justificaba esa pobre performance para una marca tan universal. Y además se estrenó justo antes de las fiestas, mientras que el adelanto de una semana esta vez le da otro aire a la película. Y, probablemente, a la taquilla anual. Continuará...