Cuando Gerardo Gandini recibió un llamado de Astor Piazzolla desde Japón, invitándolo a incorporarse a su sexteto como pianista se sorprendió por lo inesperado del convite. "Si yo nunca toqué tangos", se atajó. A Piazzolla no le importó. Le pidió que viajara de inmediato a Tokio. Gandini no fue, pero Astor no se rindió. Poco después le insistió con la demanda, Gandini aceptó y comenzó a explorar con más dedicación el ambiente de la música popular.

"Desde aquel momento comencé a tener una muy buena relación con músicos populares, que nunca había tenido. Hoy me resulta mucho más divertida mi relación con los músicos populares que con los clásicos", confesó Gandini en una de sus últimas entrevistas, antes de morir en 2013 a los 77 años.

Este compositor y pianista que fue un protagonista insoslayable de la música contemporánea y navegó por el jazz, el tango y el llamado "postango" dejó un caudal artístico de alto vuelo.

El sello rosarino BlueArt, que comanda activamente Horacio Vargas, acaba de presentar un disco con grabaciones inéditas bajo el título Verano Porteño, donde por supuesto suena Piazzolla, pero también clásicos de la música popular reconvertidos en postangos.

El disco cuenta con la participación del pianista Ernesto Jodos, uno de los máximos exponentes del jazz local, y también de Fito Páez, quien aporta la voz en sendas versiones de Los Mareados y La Casita de mis Viejos.

La intervención de Jodos es una aventura a cuatro manos para recrear La Cumparsita, registrada en vivo en 2002 en el porteño Teatro Alvear.

No es el primer abordaje del sello BlueArt hacia la música de Gandini. La discográfica ya había publicado cuatro discos del compositor: Postangos en vivo en Rosario, que ganó el Grammy Latino por mejor disco de tango; Flores Negras, De/Generaciones, en dúo con Ernesto Jodos, y Cuando lo imprevisto se torna necesario.

El nuevo álbum, según se anuncia, incluye cuatro tangos o postangos a solo piano, nunca publicados hasta el momento: "Desde el alma/Nunca tuvo novio", "Verano porteño", "Silbando" y "Cristal". Fueron grabados por el célebre ingeniero de sonido Carlos Melero en el auditorio Belgrano y San Telmo Arte Club.

La experiencia con Piazzolla fue determinante para el surgimiento de los postangos, una suerte de despedida del género en la que siempre estuvo presente aquel gran transformador de la música popular de Buenos Aires.

Las giras con Piazzolla marcaron a fuego a Gandini. Era algo diferente a todo. "Era según sus palabras- como tocar con Charlie Parker". Este nuevo disco es de escucha imprescindible.