Los cines de Argentina tuvieron otro buen fin de semana gracias, nuevamente, a la tracción que genera Coco en las taquillas. De hecho, antes de que comenzara la "semana cinematográfica" (es decir, de jueves a domingo), la película de Disney-Pixar ya había pasado el millón de espectadores y, dado lo poco que pierde en convocatoria, pensar en los dos millones cuando termine su carrera en salas no es para nada descabellado. Es raro que en enero -salvo que se trate de un tanque que se estrene en diciembre- haya una película que supere el millón. De hecho, no sucedió con el más reciente episodio de Star Wars, ya definitivamente fuera del top ten y lejos del millón. Sí llegó Liga de la Justicia, pero sólo en las últimas semanas con lo que aún recauda en el interior. Para seguir con las millonarias, es muy probable que antes del próximo fin de semana se sume al club Jumanji: en la selva, que está muy cerca de esa frontera.

Fue buena -no "muy buena"- la performance de Maze Runner: la cura mortal, última entrega de la saga de ciencia ficción adolescente. En este punto, es interesante ver que el género "jóvenes explotados por una tecnocracia" que incluyó la serie Los Juegos del Hambre y la menos exitosa Divergente, parece agotarse, si se tiene en cuenta que el debut de este filme no superó los 100.000 espectadores, cota mínima para el género hasta hace un par de años. La próxima película de esta subcategoría será el tanque Ready Player One, en marzo, dirigida por Steven Spielberg. Quizás el punto final de esta moda o, quién sabe dado el nombre del realizador, un nuevo inicio.

Las películas para adultos ocupan un lugar menor en la tabla, pero con buenos promedios

Algo visible es que -descontando el filme de terror La noche del demonio: la última llave- las películas adultas siempre ocupan un lugar más "bajo" en la tabla. Es lo que se ve con El pasajero, Apuesta maestra, Tres anuncios por un crimen y Las grietas de Jara. Pero dado que tienen menos funciones que las familiares, los promedios no son tan bajos como parece, a pesar de la concentración que ejercen los tanques.

Respecto de Tres anuncios..., es, para muchos, la gran candidata a los Oscar (con La forma del agua, de próximo estreno, resulta la más nominada, además de haber ganado el Globo de Oro en drama). Pero se repite lo que sucede en los últimos años: las candidatas al Oscar tienen escasa convocatoria en las salas. Incluso La La Land, el año pasado, que tuvo buen boca a boca, resultó escasa en venta de entradas comparada con lo que recaudan las películas familiares y tanques. Las razones son varias, pero lo primero que puede pensarse es que, a la hora de premiar, Hollywood decide pensar en lo "política y estéticamente correcto" y deja de lado lo que -hasta no hace mucho- era lo que mejor hacía: el gran espectáculo que además incluía ideas. Revisar las recaudaciones de las últimas ganadoras de estos premios es ver un desfase demasiado grande entre público y academias varias. Seguramente pase lo mismo con las que quedan por estrenar.