La cadena de exhibición estadounidense AMC, la más importante de ese país, y Universal, uno de los mayores estudios de cine, han llegado a un acuerdo de distribución que acerca cada vez más el negocio al day-and-date, es decir a que las películas salgan en pantalla grande, plataformas, alquiler y dispositivos móviles al mismo tiempo. El acuerdo permite que los filmes de Universal puedan ofrecerse para renta digital 17 días después de su fecha de estreno (entre dos y tres semanas). Esto rompe definitivamente la ventana exclusiva de cines, que era de entre 75 y 90 días. Por ahora, se trata de un acuerdo solo para los Estados Unidos.

La prehistoria de este acuerdo fue una guerra. Universal, tras estrenar en renta directa y algunos autocines su tanque Trolls World Tour, cuyo marketing ya estaba en la calle cuando la cuarentena arrasó con la asistencia en cines, anunció que, pasada la pandemia, quizás haría lo mismo -estrenar en salas y en rental- con algunos de sus próximos productos. AMC entonces declaró que boicotearía todo estreno de Universal de no rever esa medida. Se interpuso el coronavirus: la exhibición en salas está en el momento más crítico de su historia y sus empresarios deben ceder ante los creadores de contenidos, que hoy tienen otras alternativas para mostrarlos.

Hace años que los empresarios cinematográficos creen que el espectador está dispuesto a pagar diferenciado por la experiencia en sala o ver una película en su casa. Es algo que, en 2016, declaraba Jeffrey Katzenberg (ex dueño de DreamWorks) ante ejecutivos. Pero cada vez que un estudio disponía de algún intento de day-and-date, aparecían los exhibidores protestando o boicoteando la iniciativa. Pero era cuestión de tiempo. Tiempos que la pandemia ha acelerado tanto en este caso como en el de muchos otros negocios. Transformarse es necesario para sobrevivir, parecen gritar los empresarios en todo el mundo.

El acuerdo también deja claro otro aspecto de la exhibición: los estudios necesitan dos semanas en los cines para saber si un producto, especialmente un tanque, habrá o no de recuperar la inversión. Y necesitan de ese tiempo en el mercado norteamericano, porque es allí donde obtienen la ganancia completa de cada entrada. Esta iniciativa muestra que las ventanas de exhibición estarán dictadas, sobre todo, por las necesidades de los más grandes. No será, pues, el único cambio en un universo cada vez más volcado al on demand, el delivery y el quedarse en casa.

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Leonardo Desposito

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