Probablemente una de las películas que, con mejores valores como entretenimiento, abordó la cuestión del racismo en los Estados Unidos en los últimos años haya sido la comedia dramática Historias Cruzadas, protagonizada por Bryce Dallas Howard, Jessica Chastain, Octavia Spencer, Emma Stone y Viola Davis. El filme, dirigido en 2011 por Tate Taylor, tuvo múltiples nominaciones al Oscar y le dio ese premio como Mejor actriz de reparto a Spencer, mientras que Davis estuvo nominada como Mejor actriz. El filme narraba cómo una periodista vuelve a su pueblo en el Sur profundo de los Estados Unidos y escribe un libro que muestra las relaciones entre amas blancas y criadas negras, desde el punto de vista de las últimas. Casi una década después de estrenada y convertida en un clásico menor de la década, Viola Davis dijo en una entrevista que sentía que trabajar en ese filme había sido "traicionarse a sí misma", y que no decía "toda la verdad".

Es cierto: esto se dice y sucede en medio de las controversias desatadas por el Black Life Matters, las manifestaciones anti racistas que se expanden en todos los EE.UU. y los pedidos de disculpas (algunos sobreactuadísimos) de gente famosa "por ser blanca". Y otras cosas, como la renuncia de Halle Berry a hacer un rol de transexual, por ejemplo. Davis dio una entrevista a la revista Vanity Fair y expresó que Historias... contaba el tema de la discriminación desde el punto de vista de los blancos, visto por los blancos. Literalmente, señala que "quien salía del cine iba a ver cómo éramos y cómo vivíamos los negros, no a comprender quiénes éramos los negros". "Se inviste -prosigue- en la idea de qué significa ser negro... para que lo entienda una audiencia blanca".

Podríamos decir que, justamente, eso es lo que hacía falta: que un blanco entendiera qué significa ser negro en los Estados Unidos (o qué significaba en la época de la lucha por los derechos civiles, en los que transcurre la película), y que, dado que se trataba de una obra para todo público, tal era un paso importante. Pero en los tiempos de la corrección política a ultranza también está de moda el revisionismo un poco tramposo de juzgar el ayer con la vara del hoy. Davis, de todos modos, elogió a director y compañeras de elenco; después de todo, fue el filme que la colocó en un lugar de conocimiento global. La actriz tiene su propia casa productora de contenidos audiovisuales, y se declara activista desde siempre.

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Leonardo Desposito

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