A partir de 2019, YouTube hará un cambio sustancial en la manera como funcionan sus contenidos audiovisuales originales. En principio, estos contenidos creados para la firma se encontraban solo disponibles en el servicio Premium del portal de videos, es decir contra el pago de un fee mensual por parte del usuario. Desde 2019, estos materiales pasarán a estar a disposición de quien quiera verlos de modo gratuito y se monetizarán a partir de la publicidad.

Esto implica, además, concentrarse de un modo mayor en contenidos generados por celebridades y realities, sin por eso dejar de producir materiales "con guión", es decir, ficciones, algunas de las cuales se han convertido en verdaderos fenómenos dentro del sitio.

La verdadera idea detrás de esto consiste en poner el acento en los jóvenes creadores de contenidos, que son hoy los que mayor cantidad de audiencia logran. También los que más gastan y más prestan atención a los anuncios que están relacionados directamente con los productos y videos que consumen. Por otro lado, los videos originales (de series como Step Up: High Water, la de ciencia ficción Origin o la satírica Wayne, todas anunciadas por la firma) también podrán verse sin publicidad mediante la suscripción premium (hoy de u$ 11,99 en los Estados Unidos). Pero queda claro que el verdadero negocio gira alrededor de la publicidad, que es también el gran negocio de Google, la empresa dueña de YouTube.

Por otra parte, YouTube Premium (originalmente llamada YouTube Red) ampliará su presencia internacional a 29 países, mientras que anunció el lanzamiento de 50 programas nuevos, todos producidos por la firma con presupuestos altos y tecnología de calidad.