YouTube, la más importante de las ventanas de video digital cuyo dueño es Google, lanzará en breve la app YouTube TV para Smart TV. Por ahora será sólo en televisores con sistema Android incorporado, pero se espera que poco a poco este servicio esté disponible para las grandes marcas de televisores, especialmente Samsung y LG, así como para el universo MacOS. El servicio -pago- incluye una enorme cantidad de material y rivaliza con Netflix.

Eso es parte de la noticia publicada ayer en Variety. Sin embargo, la misma nota tiene otros datos aún más interesantes, que permiten pensar en el mediano plazo el panorama del entretenimiento audiovisual y digital. La estrategia de YouTube para YouTube TV consistió en lanzar primero las apps para celulares y dispositivos móviles, porque los estudios de mercado señalan que más de la mitad del acceso a videos online se deriva a estos aparatos. La idea era ver qué grado de aceptación tenía el servicio pago antes de avanzar en el desarrollo de tecnologías para que estuviera disponible para otro tipo de ventanas, notablemente los sistemas de televisión. Sucedió entonces que otro estudio que analizaba el funcionamiento de la aplicación generó un dato revelado: más de la mitad del tráfico generado por la app se utlizaba para conectar el celular o la tablet al televisor mediante dispositivos como Chromecast. Es decir, en criollo, para ver los contenidos en el televisor de la sala. La mayoría de los usuarios opta por conectar hasta cuatro horas por día el servicio del celular con la pantalla del living. Lo más importante consiste en que lo que más motoriza este tipo de utilzación del servicio son las noticias en vivo y los deportes. Esto motivó que la empresa acelerara sus planes y comenzara a buscar rápidamente los deals de distribución correspondiente con los principales fabricantes de televisores y desarrolladores de sistemas operativos.

Pero hay algo más interesante detrás de esto. La mayoría de los especialistas en televisión consideran que la vieja TV de aire seguirá viviendo gracias a todo aquello que puede o debe verse en vivo, y en cierto sentido es así. Pero el acceso a esa clase de contenidos (deportes y noticias son los que lideran el sector) ya no parece realizarse a través de la vieja emisión financiada vía publicidad sino a través de los servicios de streaming en vivo de los propios canales. Lo que implica además un tipo de emisión mucho más económica -y ecoló- gica, dado que requiere menos energía eléctrica- de producir. La mutación además es otro paso hacia un cambio en el negocio publicitario. Incluso si la tecnología no está del todo extendida, el crecimiento de la cantidad suscriptores permite comprender por qué las grandes cadenas están generando sus propios canales online y asociándolos con YouTube. El otro lado de la moneda es una mayor concentración: el negocio está, cada vez, en menos manos.