Una batalla silenciosa

El momento en que el Indio Solari confirmó su enfermedad: "Me pisa los talones"

Durante años evitó hablar de su vida privada, pero en 2016 decidió compartir con sus seguidores la enfermedad que lo acompañaría hasta el final. Sus palabras quedaron como uno de los testimonios más recordados de su carrera

La muerte de Carlos "Indio" Solari deja una sensación difícil de explicar para varias generaciones de argentinos. Durante décadas fue una de las voces más influyentes del rock nacional, un artista capaz de llenar estadios sin exponerse demasiado y de construir una mística que sobrevivió al paso del tiempo. Pero en los últimos años, además de sus canciones, hubo otro tema que empezó a aparecer en sus palabras: el Parkinson, la enfermedad con la que convivía desde hacía tiempo.

Fue en abril de 2016, durante un recital en Tandil, cuando el propio músico decidió ponerle fin a las especulaciones sobre su estado de salud. Aunque por años prefirió reservar su vida privada, ese día eligió hablar sin rodeos ante miles de fanáticos.

"Veo que en Internet está circulando con mucha fuerza la versión de que estoy muy enfermo y es verdad. Tengo un Parkinson que me está pisando los talones pero no me voy a bajar tan fácil del escenario".

Aquella frase quedó grabada en la memoria de sus fanáticos. No sólo porque confirmaba públicamente el diagnóstico, sino porque reflejaba una característica que atravesó toda su carrera: la resistencia. Incluso frente a una enfermedad neurodegenerativa que avanzaba lentamente, el Indio seguía hablando de música, de proyectos y de futuro.

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta al sistema nervioso y el control de los movimientos. Se produce por la pérdida de neuronas que generan dopamina y, entre sus manifestaciones habituales, se encuentran temblores, rigidez muscular y dificultades para mantener el equilibrio. 

Con el correr de los años, las apariciones públicas se volvieron cada vez más esporádicas y difíciles. Sin embargo, cuando decidió volver a hablar sobre su salud, lo hizo manteniendo la misma sinceridad descarnada que caracterizó muchas de sus letras.

En octubre de 2024 brindó una entrevista al canal de streaming Gelatina, donde habló de la última etapa de su vida: "La vejez es una cagada. Yo no sirvo para viejo. Hacer canciones es lo que me mantiene vivo", afirmó.


Lejos de mostrarse derrotado, el ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota explicó que seguía encontrando refugio en la creación artística. La música aparecía como una forma de resistencia frente al deterioro físico y al paso del tiempo.

"Va a seguir habiendo canciones. No sé hacer otra cosa. Es casi probable que hago una canción por día. Lo único que podría ser es que esta enfermedad sea muy dañina y de pronto uno decida viajar con el bondi vacío. No sirvo para viejo, la decrepitud es un espanto", sostuvo durante aquella charla.

La enfermedad terminó convirtiéndose en una parte inevitable de su historia, pero jamás lograría ocupar el centro de su identidad. Para millones de seguidores, el Indio siguió siendo el mismo artista que convirtió sus palabras en himnos generacionales. Y aun cuando hablaba del deterioro, lo hacía desde el lugar que mejor conocía: el de alguien que encontraba en la música una razón para seguir adelante.

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