Los depósitos en pesos a plazos fijos no ajustables por CER cayeron 15,4% en términos reales en noviembre, acelerando una tendencia que comenzaron a mostrar desde agosto, luego de las elecciones PASO.

De acuerdo con un informe de la consultora ACM, los depósitos del sector privado en pesos arrojaron un promedio para todo noviembre de $2.408 miles de millones, contra un promedio de $2.393 miles de millones de octubre, lo cual supone un crecimiento de 0,63% en términos nominales, mostrando una caída en términos reales de 3,3%

Si se analizan los datos de forma interanual se obtiene que la variación real de noviembre fue de -12% lo cual estaría explicado parcialmente por un aumento del 16,2% de las Cuentas Corrientes (por tercer mes consecutivo evidencia una mejoría interanual real) mientras que, las Cajas de Ahorro cayeron 22,5% y los plazos fijos no ajustables por CER -15,4%

"Nos encontramos en los meses posteriores a una fuerte devaluación en la que muchas personas optaron por disminuir su exposición a activos en moneda local, sumado a una política hacia la baja de la tasa de interés de política monetaria que, confluido con medidas que aumentaron la brecha de tasa con los depositantes (eliminación de la posibilidad de integrar encajes por depósitos a la vista en leliqs) determinaron que se cierre el mes con una tasa real negativa (43,99%)", explicó ACM. 

Ante dicho escenario y ante la imposibilidad de recurrir a la compra de moneda extranjera, recuperó terreno la inversión en Plazo Fijo ajustable por CER/UVAs, no sólo por las tasas reales negativas sino también por las expectativas de aceleración inflacionaria en los últimos meses del año. Dicho fenómeno generó que, la variación en términos reales con respecto al mes pasado de dichos depósitos haya sido del 12,5%.  

Las tasas de interés que pagan los bancos comerciales por plazos fijos en pesos a 30 días se precipitaron desde mediados de septiembre, cuando ascendían hasta 64% nominal anual, hasta el 42% promedio de los primeros días de diciembre.

Ante esta situación, los ahorristas fueron pasando sus tenencias a moneda extranjera, primero en el mercado del dólar oficial y luego, tras el supercepo, al segmento ilegal: la cotización del dólar blue hoy ronde los 70 pesos y amenaza con dar un salto en las próximas semanas de la mano de la mayor expansión monetaria que lleva adelante el renunciante presidente del Banco Central, Guido Sandleris.

La fuerte expansión monetaria que inició Sandleris en sintonía con el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, para poder cerrar el año fiscal significó que durante noviembre se registró una expansión monetaria neta de $284.000 millones, explicada principalmente por una expansión de $131.000 millones por compra de moneda extranjera, $40.000 millones por Adelantos Transitorios y $ 64.000 millones vía Leliq, compensado parcialmente por una contracción de $ 39.000 millones en concepto de operaciones de Pases, detalló la consultora ACM.

Este diluvio de pesos ha presionado al alza los tipos de cambio implícitos en las operaciones bursátiles. "Las variantes dólar MEP y dólar CCL se recalentaron ayer a pesar del buen contexto global que impactó positivamente sobre acciones y bonos. Esta contradicción podría explicarse en que el mercado de cambios "paralelo" comienza a preocuparse por el elevado nivel de emisión monetaria", consignó un informe de Delphos Investment. 

Delphos consideró que el tema sería doblemente preocupante ya que todavía se está en la parte estacional de alta demanda de pesos. "Lo más difícil en este frente se espera para enero´20. Veremos que dicen las nuevas autoridades del BCRA en relación a cuál será la política de esterilización", agregó. 

La preocupación se centra desde ahora en cómo se comportará la brecha cambiaria en un escenario de dólar oficial inmovilizado por el cepo hard y una inflación y emisión en ascenso. 

De acuerdo con estimaciones de Grupo SBS, la base monetaria amplia -incluye los pasivos monetarios del BCRA-, podría crecer entre 40% y 80% en 2020. Esto depende del grado de financiamiento monetario al Tesoro, lo que seguramente alimentará las presiones inflacionarias.