La inflación de julio sorprendió positivamente después de exhibir una variación de 0% m/m, reduciendo la inflación interanual a 8.5% desde 9.1% en junio, siendo la primera sorpresa positiva desde el comienzo del ajuste monetario. La mejora en el panorama inflacionario llevó al mercado a incorporar una suba en la tasa de política monetaria en 50pbs en septiembre en vez de 75pbs como tenía incorporado previo al dato de inflación. No obstante, los miembros de la Reserva Federal continuaron señalando que este primer dato dista de ser suficiente para marcar un punto de inflexión en el ritmo de ajuste monetario y más aún de señalar el fin del endurecimiento de las condiciones financieras.

Las perspectivas de un relajamiento en las condiciones financieras por parte de una política monetaria menos restrictiva se tradujeron en una recuperación de los activos de riesgo, y dentro de la renta fija los de mayor vencimiento y menor calidad crediticia lideraron los retornos. En el último mes, la renta fija global exhibió una suba de 2.5%, mientras que, para el índice de Estados Unidos, la suba se mantuvo más acotada (1.0 %). Descomponiendo por madurez, el rango superior a 10 años exhibió la mayor suba (4.1%) mientras que aquellos calificados como bonos de alto rendimiento (6.7%) fueron los que tuvieron un desempeño superior. Este comportamiento en la renta fija se encontró en línea con lo sucedido con la curva de rendimientos del tesoro de Estados Unidos, donde las tasas a 2 y 3 años exhibieron aumentos de 14.67 y 6.66pbs en el último mes, mientras que las de 7 y 10 años mostraron compresiones de 12.23 y 10.52pbs, respectivamente. Los recientes movimientos en las tasas de interés de Estados Unidos y la recuperación en los precios de los activos de riesgo van en contra de un ajuste en las condiciones financieras, un elemento central de transmisión de la política monetaria. Creemos que todavía es temprano para decretar la victoria en la batalla a la inflación, ya que de aquí en adelante la velocidad de convergencia de la misma se vuelve central. De hecho, los comentarios de los miembros de la Fed apuntan a una política monetaria más restrictiva de la que incorporan los precios de los activos, con lo que la reunión de septiembre se vuelve un riesgo de ser un nuevo baño de realidad.

El aumento por el apetito por riesgo empujó a la renta fija emergente a través de la reducción en los spreads. El índice de renta fija de mercados emergentes experimentó una suba de 4.3% en el último mes impulsado por los bonos de mayor vencimiento y menor calidad crediticia, mientras que, los bonos de grado de inversión mostraron subas más acotadas de 2.6%, en contraposición a la suba de 7.7% observada en los de alto rendimiento. En este último segmento se destacaron los de peor calidad crediticia (Ca-D), exhibiendo una suba de 12.8%, favorecidos por el relajamiento en las condiciones financieras globales. Esto se vio materializado en los flujos positivos que recibieron los mercados emergentes en la última semana, algo no observado desde abril de este año. En este escenario donde se observa, probablemente, un relajamiento transitorio en las condiciones financieras, un resurgimiento de expectativas de mayor ajuste monetario volverá a poner en el ojo de la tormenta a aquellos créditos con mayores vulnerabilidades.

La menor aversión al riesgo, producto del relajamiento en las condiciones financieras, llevó al índice EMBI a una reducción de 31.3pbs desde inicios de julio, situándose actualmente en 422 puntos. El EMBI, el cual mide el diferencial de tasas entre los bonos de EE.UU. y los de mercados emergentes, mostró una reducción de 42pbs en América Latina, siendo Argentina el que exhibió mejor desempeño (-279pbs). Las mayores compresiones se observaron en aquellas regiones que habían sido las más penalizadas durante el año, donde Europa mostró una compresión de 68pbs durante julio.

 

La semana que viene| Minutas de la Reserva Federal; Actividad en América Latina

Dentro del ámbito internacional, el foco estará en las minutas de la Reserva Federal. El miércoles, la Reserva Federal publicará las minutas de la reunión del 27 de julio, y la atención estará en los detalles respecto a las discusiones del sendero de política monetaria.  Adicionalmente, ese mismo día, se conocerá el PBI del 2T de la eurozona (junio), el cual se espera que sea de 4.0% a/a según la mediana de los encuestados, y los datos de creación de empleo (2T). Previo al inicio de la semana (domingo), se conocerán las ventas minoristas y la producción industrial (julio) en China. El martes se dará a conocer la capacidad utilizada (julio) en EE. UU. Para el viernes, el foco se centrará en el indicador líder para el cual se espera que marque un retroceso de 0.5%. Adicionalmente, se conocerán las perspectivas económicas de la Fed de Filadelfia correspondientes a agosto.

En la región, el foco estará puesto en la tasa de política monetaria de Uruguay el lunes, y en los distintos datos de actividad que se conocerán a lo largo de la semana. El lunes se conocerán los indicadores de crecimiento de junio en Brasil y Perú, para los cuales se espera un aumento de 2.7% y 2.2% respectivamente, acompañados por la decisión de política monetaria en Uruguay. El martes se conocerán los datos del PBI del 2T y del balance comercial de junio en Colombia. Para el PBI se espera un crecimiento interanual del PBI de 11.4%, desde el 8.5% observado para el 1T. El jueves se publican los datos de PBI y balance de cuenta corriente del 2T en Chile. La semana termina con las ventas minoristas de junio para México y con la recaudación fiscal de julio en Brasil.

Con pocos datos dentro del ámbito local, la atención estará en la capacidad utilizada. Los datos relevantes se conocerán el jueves para la capacidad instalada de junio, la cual viene de un valor de 68.4%, el mismo día en que se conocerá el índice líder de Di Tella de julio, el cual mostró un retroceso el mes pasado.