Debido a las restricciones cambiarias en Argentina, ya se hace casi imposible para muchos ciudadanos poder ahorrar en dólares estadounidenses. Y quedarse con los pesos argentinos, con la constante y grave depreciación de la moneda nacional, no parece una opción acertada. En este contexto, muchos argentinos han comenzado a interesarse por las criptomonedas en general, pero en un tipo en particular: las stablecoins o “monedas estables”.

El Bitcoin es la criptomoneda más conocida, la más robusta, la más usada. Sin embargo, su volatilidad es importante. Esto se puede ver con el importante aumento que ha registrado el precio de Bitcoin en las últimas semanas, sobrepasando el valor de 17,000 dólares. El problema -aún cuando la tendencia a largo plazo parece ser alcista- es que en otras oportunidades también hubo descensos importantes de precio. 

Entonces, los argentinos que quieren huir de la pérdida de poder adquisitivo, pero que tampoco quieren apostar por una criptomoneda volátil como el Bitcoin, han comenzado a interesarse por las stablecoins. 

Estas “monedas estables” suelen ser criptomonedas atadas al valor de otros activos, como metales preciosos o incluso otras monedas estatales. Una de las stablecoins que han cobrado relevancia ha sido DAI. 

Desde la Fundación MakerDAO – el organismo detrás de DAI- han afirmado que DAI es la primer stablecoin descentralizada que permite ser utilizada en todo momento, por toda persona u entidad en cualquier lugar del mundo. 

“Siendo una criptomoneda que opera a nivel global y una de las líderes de la categoría, acompañará al desarrollo de propuestas regulatorias en Argentina, impulsando el crecimiento local e internacional de las finanzas descentralizadas, razón por la cual es elegida a diario por millones de personas en el mundo para realizar operaciones de forma segura, estable y transparente”, agregaron.

No es un dato menor, si se considera que ya se están estudiando proyectos legislativos para tratar de dar un marco legal al ecosistema crypto en Argentina.

Avance de las stablecoins 

El Banco Central de la República Argentina publicó una gran cantidad de información en el marco de un Informe de Estabilidad Financiera (fechado en noviembre de 2019). En aquella oportunidad, el apartado 3 estaba dedicado particularmente a las stablecoins, considerando "avances e implicancias para la estabilidad financiera".

“El rápido desarrollo e incorporación de nuevas tecnologías, sumadas a los cambios en las preferencias de los consumidores, constituyen un desafío para los proveedores de servicios financieros y de pagos tradicionales. Entre los avances tecnológicos más recientes se encuentran los activos digitales, instrumentos que están comenzando a ser impulsados tanto por los Bancos Centrales como por el sector privado. En particular, entre los desarrollos recientes del sector privado se encuentran los denominados criptoactivos estables o stablecoins”.

“Si bien no existe una definición comúnmente aceptada de una stablecoin, habitualmente se la caracteriza como un tipo de criptoactivo de origen privado, diseñado para mantener un valor estable en relación con otro activo, normalmente una moneda fiduciaria, una mercancía (como una materia prima) o una canasta de activos. La emisión de una stablecoin estaría en manos de actores privados centralizados. Así, se asemejaría a los bancos comerciales (creadores secundarios de dinero), y se distinguiría de los criptoactivos de primera generación (por ejemplo, bitcoin y ether) y de una moneda digital de un Banco Central (CBDC, por su sigla en inglés) cuya emisión se efectúa de manera descentralizada y por parte de bancos centrales, respectivamente”, agregaron después.

El texto destacó que, bajo ciertas circunstancias, estas stablecoins podrían llegar a alcanzar una escala global.

En ese sentido, desde el BCRA contaron que los foros internacionales comenzaron a realizar un monitoreo sobre las implicancias y riesgos de los criptoactivos en general y de las stablecoins en particular. “Dado que algunas de las iniciativas de stablecoins están siendo llevadas adelante por empresas tecnológicas con alcance masivo a nivel internacional, presentan una considerable probabilidad de escalar globalmente de forma repentina, haciendo necesario su adecuado y oportuno monitoreo”, indicaron en el texto. 

En otra parte del extenso texto, advirtieron: “Las características que finalmente asuma una stablecoin afectarán la demanda de los medios de pago actuales y, en consecuencia, las condiciones financieras y monetarias tanto de economías emergentes como desarrolladas. Bajo determinadas características de oferta, un aumento de la demanda relativa de las stablecoins podría disminuir la demanda de medios de pago tradicionales como el dinero en efectivo o los depósitos bancarios”. 

Tomando en consideración todo esto hay algo claro: las criptomonedas no soy el futuro, sino que son el presente. De hecho Bitcoin ya tiene 12 años. Y particularmente las stablecoins han visto un enorme desarrollo en los últimos tiempos, dentro de lo que se llama usualmente ecosistema DeFi (siglas que en inglés describen a las “finanzas descentralizadas).

Crece el interés

Bitso, un exchange de criptomonedas de origen mexicano, pero que desembarcó en Argentina a comienzos de este año, afirmó que alcanzó una cuota del 77 % promedio del Market Share local. Desde esa empresa que permite comprar y vender criptomonedas, también han manifestado que, teniendo en cuenta Argentina y México, ya superaron el millón de usuarios.

Desde ese lugar, contaron que, en Bitso, se podía acceder a DAI con bitcoin, pero desde hace poco, abrieron la posibilidad a sus usuarios de acceder a la moneda estable, ahora también con pesos argentinos. 

¿Dónde guardan los usuarios las stablecoins?

Cuando un argentino compra una moneda estable, por ejemplo DAI, a través de una plataforma de intercambio, lo más recomendable es extraer de allí la criptomoneda y depositarla en su propia billetera para criptomonedas, o cryptowallet. Se trata de aplicaciones que pueden llevarse cómodamente en un dispositivo móvil, como un teléfono celular.

Existe una gran variedad de cryptobilleteras, pero, por ejemplo, para DAI, es necesario un tipo de monedero que trabaje con la red Ethereum, y en ese sentido, la billetera Status sobresale por sus características.

En primer lugar, es una billetera descentralizada, lo que significa que solo el usuario posee sus llaves privadas (las claves que le dan al usuario el poder y la responsabilidad para cuidar sus criptomonedas).

Desde la empresa detrás de esta billetera, detallaron: “La super wallet Status está diseñada para brindarle a los usuarios control total y una custodia segura de sus criptomonedas”. 

Esto lo hacen teniendo en cuenta que Internet, tal como la conocemos, ha sido controlada por algunas corporaciones, para recopilar,  vender nuestros datos y luego vendernos publicidad, por ejemplo. 

“Status utiliza tecnología para brindar una herramienta de comunicación privada y segura, utilizando un modelo peer-to-peer (de usuario a usuario) que evita que terceros controlen los datos de los usuarios”, remarcaron.

*Análisis de Arigato Consulting