El riesgo país de Argentina se hundió 13,6% hasta llegar a los 3.499 puntos básicos, pero no por una mejora en las perspectivas de los inversores, sino por un rebalanceo de títulos públicos por parte de la banca JP Morgan, que los elabora.

De hecho, los bonos soberanos volvieron a caer con fuerza hoy, hasta más de 5%, por los temores de los inversores a un default soberano que sería el noveno en la historia argentina.

El indicador que elabora la banca estadounidense JP Morgan volvió a niveles registrados el 20 de abril pasado, día en el que Guzmán presentó la oferta de canje en la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).

Esto generó desconcierto entre los operadores, dado que los rumores extraoficiales hablaban de una posible mejora en la oferta realizada por el Gobierno a los tenedores de bonos en dólares emitidos con legislación extranjera, mientras Guzmán había reiterado horas antes que no habría ningún cambio.

¿Por qué bajó el riesgo país si los bonos volvieron a hundirse? Básicamente, porque JP Morban rebalanceó su cartera de bonos argentinos que usa para hacer el cálculo y sacó de la composición al Argentina Global 21, un título público con un alto spread contra los bonos soberanos estadounidenses. ¿Qué es el riesgo país? Precisamente, un diferencial de tasa entre los bonos soberanos de distintos países y similares de Estados Unidos. 

Entre bonos soberanos en dólares, el Bonar 2020 cayó 4%; el Bonar 2024 bajó 3,1%; el Discount cedió 0,6%; el AA37 perdió 3,55555%; el Par cedió 5,1%%; y el bono internacional a cien años perdió 4,1%.

El lunes pasado, en su última aparición en los medios, Guzmán aseguró en una entrevista brindada a la TV Pública que tenía previstas reuniones por teleconferencia esta semana con representantes de acreedores externos.

"Seguiremos con las conversaciones que venimos teniendo, discutiendo ciertos detalles de la racionalidad de la propuesta. Lo que buscamos es darle condiciones a la Argentina para que se pueda poner de pie, para que la Argentina pueda volver a crecer y que ese crecimiento se sostenga en el tiempo", afirmó el ministro.

El funcionario ratificó que el Gobierno necesita "que los acreedores entiendan que ese es el mejor camino para ellos, porque la propuesta refleja lo que la Argentina puede pagar".

"Hay un momento en el que los bonistas apostaron a Argentina, a tener retornos altos durante el Gobierno de (Mauricio) Macri, y la verdad es que ese modelo económico terminó en un colapso y hoy la Argentina no tiene capacidad de pago, y por eso hay que hacer una reestructuración", explicó el titular de la cartera económica.

Lo que presentó la Argentina a los bonistas privados "es una oferta de buena fe porque es una oferta que podemos cumplir. De poco serviría ofrecer algo que no se puede cumplir, sería patear la deuda para adelante", indicó Guzmán.