Una cuenta de Twitter que vende alertas para inversiones consiguió que 58 seguidores le cedieran más de 70.000 dólares para invertir en criptomonedas, pero los vaivenes del dinero electrónico le jugaron una mala pasada y en una semana perdió todo el dinero. 

Se trata de la cuenta @Ozono_Merval, que ofrecía un servicio de análisis técnico para identificar los momentos más convenientes para comprar un activo o para venderlo. Con sus análisis, Ozono alcanzó casi 7.000 seguidores en la red social Twitter y logró desarrollar un público propio que confiaba en sus estrategias de inversión. 

El administrador de @Ozono_Merval, que se presentaba como "Pablo", tenía otras cuentas en la misma plataforma, entre las que se encontraba @KPR_03_SA, creada específicamente para el emprendimiento que no duró ni una semana. 

A través de una lista de difusión por la que Pablo distribuía sus servicios, convocó a 58 personas para llevar a cabo el nuevo proyecto que tenía en mente. 

“Está enfocado a la gente que no tiene tiempo de tradear, entonces entra y participa en el Fondo con un aporte de Capital mínimo inicial de USD 100 y un máximo de USD 5.000 por lo menos hasta ver cómo funciona y que todos los fin de mes muestro la rentabilidad. Eso tiene un costo del 5% mensual”, explicó, citado por Infobae.

“Durante 2 o 3 días aportan. Cierro. A fin de julio muestro rentabilidad", detalló el administrador y dijo a sus seguidores que el negocio era "100% barrani, ¿si? Que tiene un solo sustento, la confianza”.

Pero, la inversión de sus adeptos no llegó a fin de julio ni resultó rentable: quienes invirtieron en el servicio notaron que Pablo no enviaba mensajes ni comentarios sobre la gran inversión de 70.000 dólares.

Si bien todas las cuentas de "Ozono Merval" fueron eliminadas, los clientes que apostaron a la inversión de criptomonedas pudieron identificar a Pablo a través de una clave bancaria uniforme (CBU) con la que conocieron su nombre, apellido y número de CUIT. 

Según detalla Infobae, el creador del fondo es un hombre de 53 años de edad y vive en La Plata. Está inscripto en AFIP como monotributista categoría E y también tiene una sociedad por acciones simplificada (SAS) registrada en la provincia de Buenos Aires.

Las disculpas de Pablo, que culpó al mercado por su mala fortuna (Foto: Infobae)

El domingo pasado, apenas seis días después de la creación del fondo, los inversores volvieron a tener noticias. “Gente me siento muy mal. No me está saliendo nada y sólo pierdo dinero. Ni duermo. Lo lamento mucho. A mí me está cagando la vida. Un desastre. Perdón. Necesito un descanso”, escribió Pablo a sus clientes. 

“El Fondo cayó en un 50% si ETH sube solo será tristeza pasajera y les juro que iremos a festejar”, informó poco después según Infobae. 

“Vendí todo. Quedaron USD 10.000", dijo. "No estoy bien. Acá estoy y debo reinventarme. No tengo otra fuente de ingresos porque dejé todo por este proyecto. Operé mal y en caliente", siguió.