La situación financiera que afronta la provincia de Buenos Aires atraviesa complicaciones. El "no" a un salvataje nacional por US$250 millones del pago del bono BP21 que confirmó el titular de Economía, Martín Guzmán, puso en jaque la renegociación de la deuda bonaerense.

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó este martes a los tenedores de deuda una propuesta de postergación del pago de capital del título emitido bajo la gestión de Daniel Scioli hasta mayo y aseguró estar "perplejo" por el tratamiento que "una parte de la prensa le está dando a la complicada situación en que dejaron las finanzas provinciales". Sin embargo, el ex ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, salió al cruce a través de Twitter y defendió la herencia que recibió Kicillof.

"Los cuatro años de macrismo en la provincia dejaron una situación financiera insostenible" por "el esquema, el perfil, la magnitud y la concentración de la deuda", disparó el actual gobernador bonaerense en declaraciones radiales. 

En esa línea, Kicillof atacó la política de endeudamiento de la ex gobernadora María Eugenia Vidal y la calificó de "desastrosa". El titular del ejecutivo bonaerense aseguró que "saltó de US$9.000 millones de dólares a US$11.000 millones", mientras que afirmó que la devaluación del peso complicó aún más la situación financiera de la provincia. Según detalló, el 82% de las emisiones que realizó la gestión anterior fueron en moneda extranjera a más corto plazo y "concentró los vencimientos en la próxima gestión (actual)".

 
Kicillof confirmó además que se pagarán los intereses del BP21, pero destacó que "hay también un fuerte vencimiento de capital y estamos pidiendo posponerlo al 1 de mayo, cuando ya esté más encaminada la charla y el proceso de negociación y de consensos para ver cómo se puede reparar la situación de la deuda, porque como está es insostenible".
 
"La provincia llamó el 20 de diciembre a los tenedores de bono para conversar e ir viendo soluciones", explicó. En esa línea, añadió que ahora "se busca postergar sólo este bono que vence en enero" y subrayó que "no es una renegociación global". Ayer, en conferencia de prensa, confió en un buen accionar de parte de los acreedores.
 
El ex ministro de Economía bonaerese, Hernán Lacunza, aprovechó las redes sociales para formular su respuesta al Kicillof y le pidió políticas económicas sustentables. "El crédito siempre se otorga al futuro, nunca al pasado. Argentina y la Provincia lo recuperaron a fin de 2015, y terminaron de perderlo después de las PASO. Volver al mercado voluntario para renovar vencimientos depende de la credibilidad que generen las políticas futuras", afirmó.
 

Lacunza defendió la situación financiera bonaerense y culpó a la administración de Daniel Scioli por ocultar deuda. "La deuda actual de la Provincia, unos US$11.160 M (flotante incluida), es algo inferior a la de fines de 2015 (US$9.400 M registrados y unos US$1.800 M "escondidos" en las estadísticas públicas: US$900 M con el Bapro, US$600 M a proveedores, US$100 M a municipios)", soltó.

Y agregó: "Aún si no quisiera computarse la "deuda oculta" de 2015 (con el Bapro y otros), entre 2015 y 2019 habría aumentado US$1.800 M. Unos US$100 por habitante. En igual lapso se hicieron obras por US$6.000 M (unos US$350 por bonaerense), el doble que en el mandato de Scioli".

Por último, Lacunza respondió a la acusación del crecimiento de la emisión de pasivos en moneda dura a la que hizo referencia Kicillof y detalló: "La deuda renovada/emitida entre 2016 y 2019 fue mitad en dólares y mitad en pesos. El aumento del peso de la deuda en monex (del 60% al 80% aprox) no obedece a una dolarización de pasivos, sino a que la devaluación real del peso frente al dólar".