Tres factores explicaron la expansión de la base monetaria durante diciembre: la asistencia al Tesoro por $347.000 millones, el pago de intereses por los pasivos remunerados por $ 89.000 M y la compra de divisas al sector privado por $51.000 millones, mencionó un informe de la consultora LCG.

El último fue el único factor "virtuoso" de la expansión. En contraposición, el BCRA absorbió parte de esta inyección vía la esterilización de $230.000.

En diciembre, el Banco Central giró al Tesoro $255.000 millones correspondientes al saldo remanente de utilidades generadas en 2020 por el cambio en la contabilización a valor técnico de las Letras intransferibles.

A su vez, y para cubrir sus necesidades de financiamiento del último mes del año, el Tesoro monetizó parte de la asistencia recibida en los meses previos, que había sido reservada en cuentas del BCRA ($113.000 millones).

Finalmente, la compra de divisas para pago de deuda permitió una compensación muy menor de su demanda de pesos ($21.000 millones).

  • La suba de tasas impulsada por el BCRA en noviembre (+2 puntos porcentuales) y un aumento persistente del stock de pasivos remunerados (que ya equivalen a 9,8% del Producto Bruto Interno, PBI) explicaron la inyección de $89.000 millones por intereses en diciembre.
  • La emisión implícita derivada de la política de esterilización llevada a cabo por el BCRA fue un 71% superior respecto de diciembre 2019.
  • La reversión de la posición vendedora del BCRA en el mercado de cambios durante diciembre permitió un aumento de USD608 millones del stock de reservas internacionales.

El correlato directo de esto fue la inyección de $51.000 millones en diciembre.

Agregados monetarios

En relación con un año atrás, el circulante crece a una tasa del 67% interanual promedio, marcando una nueva desaceleración desde las tasas de 80% registradas a mediados de año.

El repunte mensual evidenciado en el mes responde a la estacionalidad propia de diciembre, pero aún así el aumento real es sensiblemente menor que los registrados en diciembre anteriores (8% mensual real contra 13% en los cuatro años previos).

El M2 privado corre una suerte similar al circulante. Creció a una tasa de 83% interanual. En diciembre subió 7% mensual real contra 11% mensual real promedio en el mismo mes de años anteriores.

En perspectiva

A lo largo del año, la base monetaria aumentó $575.000 millones, explicado principalmente por la asistencia al Tesoro ($1.844.000 millones), vía adelantos transitorios ($408.000 millones) y transferencias de utilidades 2019 ($1.607.000 millones) y el costo de la esterilización vía Leliqs y Pases ($728.000 millones).

Por otro lado, el marcado aumento de los pasivos remunerados permitió la absorción $1.617.000 millones, pero dejando para adelante el compromiso de más emisión.

La pérdida de reservas internacionales se tradujo una absorción de $312.000 millones por ventas de divisas al sector privado y $161.000 millones por ventas al sector público para el pago de deuda en dólares.

Para tener en cuenta

  • Los pasivos remunerados del BCRA suman un total de casi $2,7 billones, el equivalente al 9,8% del PBI.

Se trata de un monto equivalente a otra base monetaria en circulación.

Esto representa un compromiso de emisión a futuro y también un impacto sobre las cuentas del BCRA vía intereses.

  • Un ejercicio simple permite ver que un incremento de 10 puntos porcentuales en la tasa de referencia, hecho que no podría descartarse ante un nueva inestabilidad en el mercado de cambios (paralelo), redundaría en un aumento del pago de intereses de casi el 50% debido al efecto compuesto en estos instrumentos de muy corto plazo.

Si este fuera el caso, el stock de pasivos remunerados sería de $4,3 billones en lugar de los $3,9 billones con los que terminaría el 2021 con el actual nivel de tasas. Equivale a una suba de 1,1% del PBI.

Qué se espera

  • El aumento de la demanda de dinero en diciembre cuenta con un alto componente estacional.

Habrá que ver la reacción del BCRA ante una reversión natural en los primeros meses, considerando que, en paralelo, el Tesoro seguirá demandando financiamiento para cubrir las abultadas necesidades del año próximo.

El ministro Guzmán anticipó que cubrirá con emisión el 60% de este total. Esto equivale a la inyección de $1,6 billón (3,8% del PBI).

A su vez, el abultado el stock de pasivos remunerados implica un compromiso de emisión futura a través de los intereses que paga.

  • En un año en el cual el Gobierno pronostica una baja nominalidad (el Presupuesto proyecta una inflación del 29% anual a diciembre), llama la atención que no esté claro aún cuál será el programa o las medidas a las que apelará el BCRA para lograrlo, más allá de hacer política monetaria vía regulación.