Los casos de Covid-19 se aceleran y el anuncio de nuevas restricciones vuelve a ser la noticia de cada semana. La plaza local, que ya descuenta, en parte, más medidas de este estilo, se concentra ahora en la reacción de política económica para afrontar lo que viene, con especial atención en su impacto en la actividad, en una economía que se encuentra actualmente muy debilitada. Esto, en medio de las negociaciones para extender el pago de la deuda con el Club de París, y estimando que un acuerdo con el FMI recién llegaría para después de las elecciones legislativas.

La situación epidemiológica del país es todavía muy complicada. Nos encontramos transitando una nueva ola con números récords de contagios (35.884 nuevos casos el 20/05) y alcanzando un total de 3.59 M infectados. Todo esto con un nivel de vacunación que se encuentra todavía muy por debajo del resto de los países de la región con apenas el 5.4% de la población vacunada (unas 2.4 M de personas). Mientras que países como Chile y Uruguay ya alcanzan el 40.9% y el 28.4% de su población inoculada con cada una de las dosis correspondientes. En tanto, el aumento en la ocupación de las UCI (Unidades de Cuidados Intensivos) preocupa al Gobierno y la vuelta a la fase 1 se estima podría extenderse más allá del próximo domingo. Con el 76.2% de ocupación en AMBA y el 74.1% a nivel nacional es que no dejan de evaluarse medidas en función de la situación sanitaria de cada provincia y región.

¿Cuál fue la reacción del mercado? Las medidas que limitan la movilidad no sorprendieron, y más allá del tropiezo de la deuda al final de la semana pasada, el balance mensual sigue siendo positivo. Los Globales registran mejoras de entre 1.1/1.4% esta última semana y alcanzan subas de entre 2.1% y 4.7% en mayo, con un rendimiento promedio que se ubica cerca del 16.84% (-18 bps en la última semana, y -34 bps en el mes). Los títulos Ley local, a su vez, muestran subas del 1.8/1.9% en promedio a lo largo de toda la curva, cotizando con Tires que van desde el 16.6% al 21.84%. El Riesgo País, en esta coyuntura, se ubica cerca de los 1.513 puntos (-35 bps en el mes).

El escenario externo fue un condimento esencial estas últimas ruedas. Los Globales fueron en línea con el resto de la deuda emergente que se vio favorecida por el descenso de los rendimientos americanos de largo plazo. La tasa americana a diez años volvió a niveles del 1.56% anual, retrocediendo 14 bps desde el pico alcanzado con la publicación del IPC de abril en USA. Así, la curva se fue aplanando con el spread entre la tasa a 3 meses y 10 años ubicándose hoy en torno a los 154 bps - por debajo de los 164 bps que vimos unas semanas atrás-. Aunque el foco esta semana está en el número que arroje el PCE (índice del Gasto de Consumo Personal), la medida de inflación favorita de la FED. La cifra será publicada este viernes y la expectativa se mantiene sobre cualquier sorpresa que pueda impactar en la curva soberana y condicionar los próximos pasos de la FED.

En este marco, y si bien el mercado local parecería estar ya “anestesiado” a posibles nuevos cierres o restricciones, la clave para la deuda argentina estará en el manejo desde el punto de vista del plan económico para afrontar los próximos meses. Hasta abril los números muestran cierta austeridad, pero los riesgos asociados a un mayor gasto y una menor recaudación complican el panorama fiscal hacia adelante. Por el momento, el déficit primario alcanzó $11.445 millones en abril ($228.822 millones en abril 2020, mes de cuarentena total), que con la carga de intereses deriva en un déficit financiero de $57.032 millones ($266.050 millones en abril 2020). Así, el déficit primario acumulado en lo que va de 2021 (equivalente a 0,22% del PBI) es el segundo más bajo de los últimos seis años. Mientras que el déficit financiero alcanzó su menor nivel en igual periodo, representando el 0,65% del PBI -por debajo de 0,84% del PBI 2019 en 2019-.

Sin embargo, la extensión de la nueva cuarentena será un factor determinante para la continuidad de esta dinámica fiscal. De extenderse demasiado, crece la posibilidad de un mayor gasto -asignaciones sociales extras-, o medidas “excepcionales” como fue la ampliación de la Tarjeta Alimentar para compensar el freno de la actividad. Lo que se suma al gasto propio de un año electoral en la medida en que se caliente la campaña. Por el lado de los ingresos, hay que considerar la menor recaudación como consecuencia de las nuevas restricciones a la movilidad y el cierre de la economía.

Este contexto podría complicar la dinámica monetaria y condicionar la calma cambiaria que venimos viendo estos últimos meses. Si bien el BCRA logró acumula un importante “poder de fuego” (más de USD 3.700 M desde febrero), el retroceso de estacionalidad de la liquidación de granos a partir de mayo coincide con meses cargados de vencimientos en pesos (particularmente julio y agosto) y una mayor demanda por cobertura propia de un escenario electoral.

Mientras tanto, la expectativa esta semana se mantiene sobre la posible extensión de la deuda con el Club de Paris. Tras la gira en Europa, Fernández aseguró contar con el apoyo de sus pares en España, Francia y Portugal, y habría sumado hoy el respaldo de Alemania. El Gobierno busca conseguir un “puente de tiempo” para afrontar una deuda de USD 2.400 millones que vence en mayo, una fecha límite que contractualmente incluye un período de gracia de 60 días hasta finales de julio. Por lo que cualquier señal positiva en este sentido será un punto a favor para la evolución de la deuda en las próximas ruedas.

*Analista de Portfolio Personal Inversiones