La Secretaría de Finanzas informó esta tarde que el Tesoro logró refinanciar todos los vencimientos de deuda en pesos del segundo trimestre y consiguió hacerse de recursos adicionales por $11.305 millones. Así, en el marco de la progresiva normalización de la curva en moneda local, se cerró un primer semestre con un roll over del 88%. Para el segundo semestre, los compromisos alcanzan un total de $1,01 billón, de los cuales el 55,3% está en manos privadas.

"La Secretaría de Finanzas continúa trabajando en la construcción de un perfil de vencimientos sostenible en el tiempo y en poder ofrecer instrumentos atractivos a los inversores con el objetivo de desarrollar una fuente permanente de financiamiento para el Tesoro Nacional", destacó la dependencia a cargo de Diego Bastourre en un informe.

El reporte afirmó que todos los instrumentos en moneda local "brindaron al ahorrista retornos reales positivos" y que "estos niveles de tasas de interés se encuentran en línea con la sostenibilidad de la deuda". Mientras la inflación acumuló 13,3% en la primera mitad de 2020, las letras y bonos a tasa fija pagaron 14,7%; los ajustados por CER 17,5%; los dólar linked, 17,7%; y los ajustados por Badlar, 21,9%.

"Se dio una revalorización en el precio de los activos como resultado de la mayor demanda por parte del público inversor que permitió una mejora en las paridades", destacó Finanzas. Como consecuencia, las tasas de rendimiento en torno al 8% y 10% existentes a fines de mayo para los bonos ajustables por CER se compimieron durante junio en aproximadamente 400 puntos básicos para el tramo corto de la curva en el mercado secundario. "Este es un factor positivo que evidencia la mayor confianza del mercado en los instrumentos del Tesoro y propicia un menor costo de endeudamiento presente y futuro", remarcó el informe.

El proceso de normalización del segmento de deuda en pesos es clave para la estrategia oficial. Por un lado, porque le permite al Tesoro hacerse de recursos para financiar una parte del paquete anti-coronacrisis, que en su mayoría es financiado con emisión en un contexto en que los mercados externos de deuda seguirán cerrados para el país en el corto plazo más allá de que haya acuerdo con los acreedores. Por otro, porque el Ejecutivo busca avanzar en una progresiva desdolarización del stock de pasivos que dejó Cambiemos, con un 80% nominado en moneda extranjera.

Sobre esa base, el Palacio de Hacienda lanzó esta tarde una licitación para la conversión y pesificación de Letes, Lelink, el AF20 y un bono dólar linked que vence en 2021 por dos Boncer a 2023 y 2024, que se realizará este viernes. Las paridades de esos Boncer ya se ubican en 83,8% y 77,6% respectivamente.

Será la antesala del canje de deuda en moneda extranjera con legislación local, cuyas condiciones el Ejecutivo enviará al Congreso esta semana. Esta reestructuración se realizará en términos equitativos a la de la deuda externa e incluirá también una pesificación opcional, como adelantó BAE Negocios

En ese sentido, la secretaría apuntó: "Impulsar la demanda de instrumentos en pesos constituye un pilar necesario en el proceso de restauración de la sostenibilidad de la deuda pública y de la estabilidad macroeconómica, permitiendo aliviar las necesidades relativas de financiamiento en moneda extranjera y amortiguar el efecto negativo de la carga de intereses sobre la balanza de pagos".