El Banco Central de la República Argentina (BCRA) renovó esta semana el cupo para que los ahorristas puedan acceder hasta 200 dólares en agosto el mercado oficial durante. Sin embargo, quienes quieran adquirir una cifra superior a ese monto o no deseen realizar los trámites bancarios para adquirirlos, o venderlos,  por ese canal pueden recurrir al dólar blue.

Sin embargo, algunos inversores que apostaron por la moneda norteamericana paralela y que transitan la City porteña para desprenderse de ella se encuentran con un requisito que afecta el valor de su precio a la hora de querer venderlos en el mercado informal: dólar cara grande vs dólar cara chica.

Dólar cara chica o dólar cara grande: ¿Cuál es la diferencia?

El dólar "cara chica" es como se conoce a los billetes que se imprimieron en los Estados Unidos entre 1914 y 1996. En el billete de 100 dólares se encuentra Benjamin Franklin dentro de un marco ovalado y que, en términos de tamaño, es más pequeño en comparación con las versiones impresas posteriormente.

El problemas para los ahorristas radica en que en las cuevas de microcentro pagan entre un 3% y 10% menos por estos diseños argumentando que son "más difíciles de mover". Esto se debe a la creencia de que esos dólares "cabeza chica" pueden ser eventualmente retirados de circulación. Sin embargo, incluso la propia Reserva Federal (FED) desmintió esa posibilidad: “Se advierte a los consumidores de todo el mundo que no es necesario cambiar los billetes de USD 100 del diseño anterior por los nuevos”, explicó la entidad financiera en un comunicado de 2013. 

Muchos ahorristas optan por depositar en el banco los dólares con cara chica y luego ir a retirar el mismo monto para que la entidad les entregue los dólares con cara grande. La realidad es que los bancos pueden entregar cualquiera de los billetes en circulación, por lo que no aceptan reclamos respecto a esto. Lo que sí piden es que los billetes que se vayan a depositar estén en buenas condiciones.

En la actualidad hay cuatro billetes de 100 dólares que circulan en la plaza, y todos son de curso legal: 

  • el de cara chica sin franja de seguridad, que es el más antiguo;
  • el de cara chica con franja de seguridad;
  • el de cara grande; 
  • el de cara grande con la banda de seguridad azul en el medio.

Vida útil del dólar “cara chica”

El precio de cotización del dólar blue se puede ver afectado por marcas, anotaciones o dobleces en el papel del billete. "Generalemente no lo recibimos porque al tener marcas, sellos, escrituras, o bien no se encuentran lisos afecta su valor", indicaron desde una cueva de la city porteña a BAE Negocios, por lo que instan a no alterar el billete verde.

De todas maneras, los dólares sí tienen una vida útil. En este sentido, la FED publicó información acerca de esa "vida útil estimada" que poseen: Un billete de USD 100 suele durar en buen estado 22,9 años; uno de USD 50, 12,2 años; uno de USD 20, dura 7,8 años; uno de USD 10, unos 5,3 años; para uno de USD 5, será de 4,7 años y para el de un dólar, 6,6 años.

Esto no significa que un billete que se pasa de ese período de "vida útil" automáticamente deja de ser válido. La FED sostiene que "es la política del gobierno de los Estados Unidos que todos los estilos de la moneda estadounidense son de curso legal, independientemente de su fecha de emisión". Eso incluye todos los billetes impresos por la Reserva Federal desde 1914 hasta la actualidad.

Por lo tanto, a pesar de que los billetes “cara chica” siguen siendo de curso legal, al ser más viejos que sus contrapartes “cara grande”, es necesario prestarle mayores cuidados para que los ahorristas que deseen venderlos en las cuevas no pierdan una tajada importante de su valor en el intercambio. 

Dólar hoy: cómo cuidar los billetes para que los acepten

Las Reserva Federal brindó una serie de recomendaciones que se pueden aplicar para conservar adecuadamente los billetes y extender ese período de vida:

  • No guardarlos en temperaturas extremas, es decir, ni demasiado frío ni demasiado calor
  • No atarlos con una banda elástica que dañe sus bordes 
  • No dejarlos demasiado expuestos a la luz del sol, ya que puede deteriorarse su color
  • No doblarlos, y de preferencia guardarlos en un sobre o similar 
  • No exponerlos a la humedad