Argentina recibirá un apoyo presupuestario del Banco Mundial por 300 millones de dólares para fortalecer el sistema de protección social y minimizar el impacto de la crisis en los sectores más vulnerables.

Esta mañana, desde la Residencia de Olivos, el presidente Alberto Fernández mantuvo una videoconferencia con el vicepresidente del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg, quien le comunicó la aprobación en tiempo récord de la ayuda financiera para colaborar en la agilización del sistema de compras ante la emergencia por el coronavirus en Argentina. Se trata de la primera parte de una serie de créditos que el Banco Mundial otorgará al país.

Durante la comunicación, Fernández agradeció al organismo la velocidad en la asignación del financiamiento, y destacó: “Estamos dispuestos a trabajar y satisfechos por la mirada cercana y parecida a la nuestra sobre lo que pasa en el mundo”. “El mundo financiero tiene una cuota de humanidad, y lo celebro”, reconoció.

El crédito tiene como objetivo reforzar el Proyecto de Protección de Niños y Jóvenes de la Anses, para garantizar la inclusión de 350 mil niños que aún no son alcanzados por la política de Asignación Universal por Hijo (AUH) que lleva adelante el Gobierno.

El Banco Mundial hará dos desembolsos: el primero será en 2020, por 165 millones de dólares, y el otro en 2021, por 135 millones. El préstamo se suma a dos operaciones vigentes con el organismo por un total de 1.350 millones de dólares para ampliar la cobertura de la AUH.

Por otra parte, el organismo acompañará la introducción de mejoras en los procesos de la Anses, para asegurar la continuidad de la cobertura en situaciones en que los progenitores de los beneficiarios sufran la pérdida de un empleo formal, según le confirmó van Trotsenburg a Fernández.

El Proyecto de Protección de Niños y Jóvenes es un programa que incorpora al cobro de asignaciones familiares a niños cuyas familias aún no las perciben, con el objetivo de ampliar y mejorar la cobertura social en todo el territorio. Su financiamiento es de margen variable, reembolsable en 32 años y tiene un período de gracia de siete años.