Frente a la fuerte escalada del dólar libre en los últimos días, el Banco Central decidió ayer subir las tasas de los plazos fijos en pesos. El rendimiento de estas colocaciones será de 26,6% nominal anual, tanto para clientes particulares como empresas, sean inversores minoristas o mayoristas.

El directorio del BCRA también decidió ayer generar un incentivo a los bancos para que salgan a capturar depósitos DIVA (Depósito Interés Variable) ligados a la cotización de Cereales y Oleaginosas. La intención es atraer a los productores con estos instrumentos que siguen la evolución del precio de la soja. Serán para aquellos que liquidaron cosecha desde noviembre.

Con estas medidas, la entidad monetaria busca desalentar la compra de dólares, tras el intenso recalentamiento del tipo de cambio paralelo y los dólares bursátiles, que llevó la brecha cambiaria por encima del 100% ayer.

El directorio del BCRA resolvió ayer que la tasa de interés de los plazos fijos mayoristas, Badlar -de más de un millón de pesos- y TM20 -de más de $20 millones- no podrá ser menor al 70% de la tasa promedio de Leliq. Es decir que la tasa pasará al 26,6%, lo que implicará una suba de más de 7 puntos porcentuales respecto a lo que venían ofreciendo hasta ahora los bancos por este tipo de colocaciones.

De esta forma, la rentabilidad de todos los depósitos a plazo fijo en pesos -independientemente de su tamaño- no podrá ser menor al 26,6%, el mismo nivel que ya había establecido el Central para las colocaciones de personas humanas de hasta $4 millones.

Según destacaron desde la entidad que preside Miguel Pesce, "esto significa una tasa efectiva mensual de 2,22%, que supera por 0,7 puntos a la inflación de abril y está por encima de cualquier proyección de inflación privada, y una tasa efectiva anual de 30,10%".

En su tradicional reunión de los jueves, el directorio del BCRA resolvió además habilitar el depósito de cheques por ventanilla, con el fin de facilitar la gestión de empresas que deben depositar cantidades importantes.