El parate económico que generó el coronavirus, los cambios operativos a los que obligó el aislamiento social y el proceso de reestrucutración de deuda que acaba de iniciar formalmente el Gobierno dibujan un panorama aún más negativo para los bancos locales.

La calificadora de riesgo Moody's Investors Service anunció este martes que mantiene su perspectiva negativa para el sistema bancario argentino. La agencia indicó que prevé que las ya desafiantes condiciones operativas que enfrentan los bancos locales, junto con la actual crisis de deuda soberana y el impacto económico del coronavirus, impulsen un mayor deterioro en los fundamentos de las entidades financieras que operan en el país. El impacto del coronavirus se traducirá particularmente en una baja en la calidad de sus activos y en la rentabilidad.