La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, se ofreció este jueves como mediadora de la negociación entre el Gobierno y los bonistas, que tendrá en los próximos 20 días su etapa definitoria luego de que el Ejecutivo presentara la oferta de canje de la deuda con acreedores privados. Sin embargo, en su mensaje durante las reuniones de primavera del organismo multilateral y el Banco Mundial, enfrió las expectativas del presidente Alberto Fernández de contar con más recursos para afrontar la crisis del coronavirus.

El Gobierno esperaba acceder a unos USD3.500 millones en DEG (la moneda del FMI), en el marco del financiamiento que abrió el organismo para asistir a los países ante la coronacrisis. Alberto Fernández le había planteado al Fondo la necesidad de duplicar el crédito disponible. Pero Georgieva blanqueó que en el directorio no hay consenso para hacerlo.

"Algunos miembros presentaron la idea de una nueva emisión. Ese no es un tema de consenso pleno", dijo la ejecutiva.

En cambio, aseguró que, luego del llamamiento del G20 a la condonación de la deuda a lo países pobres, el Fondo quedó fortalecido para tomar un rol de intermediario en los procesos de negociación con los acreedores privados, como el que lleva adelante Argentina.

En ese marco, Guzmán afirmó este jueves que continuará trabajando con el FMI "de forma constructiva" y que también buscará un nuevo programa con el organismo que incluya un período de gracia de tres años, como con los bonistas, aunque sin quita.