Además del canal del crédito, al que el Gobierno busca impulsar, otro motivo generará una emisión monetaria extraordinaria en el 2020: según Ecolatina, el déficit primario trepará hasta 2,5% del PBI. Así, ambos canales clásicos de la política del BCRA exigirán a fondo a la maquinita durante este año, por las mayores necesidades de inyectar liquidez en la calle, de encarar un gasto fiscal expansivo y por el efecto que la propia recesión tendrá sobre la recaudación tributaria.

Desde Ecolatina afirmaron: "Estimamos que el rojo primario rondaría 2,5% del PBI este año, si no hay nuevas medidas ni se extiende la cuarentena. Como resultado, la autoridad monetaria debería asistir al Tesoro por más de $700.000 millones, un monto que representa casi el 60% del circulante actual y más del 35% de la base monetaria".

Si bien en 2019 el rojo primario fue de 0,44% del PBI, en el 2020 la expectativa era que el efecto arrastre, por la reforma impositiva del 2017 y por el carácter extraordinario de algunos ingresos no tributarios del propio 2019, lo llevara al 1,5%. La política fiscal anunciada en primera instancia por el Gobierno del Frente de Todos indicaba que se iba a lograr cierta neutralidad, de la mano de los nuevos tributos generados por la Ley de Solidaridad, junto a la suspensión de las bajas impositivas de la reforma del 2017. Es decir, que el rojo del 2020 iba a ser parecido al del año pasado.

La dinámica económica generada por la pandemia cambió los papeles. Ecolatina detalló en ese sentido: "El shock del Covid-19 lo cambió todo: el plan de austeridad y persecución de un 'sendero fiscal consistente' quedó en el olvido. Tal como lo están haciendo casi todos los gobiernos del mundo, el Poder Ejecutivo anunció políticas expansivas en la búsqueda por atenuar el golpe que tendrá la pandemia en la economía local. Además, la profundización de la recesión por la cuarentena reducirá aún más a los ingresos del Estado, que también sufrirán por las exenciones impositivas realizadas. Como resultado, el rojo fiscal se agrandará por mayores gastos y menores ingresos".

Y agregó: "El nuevo gasto público superaría 1% del PBI, implicando cerca de $300.000 millones que el Banco Central deberá emitir. Asimismo, este monto representa un 15% de la base monetaria promedio de marzo y un 25% del circulante. Sin embargo, este mayor gasto no será la única fuente de expansión del rojo fiscal primario, ya que la recaudación también se resentirá por la menor actividad y el deterioro de la cadena de pagos, de modo que el déficit primario será mayor a la expansión del gasto".