Pese a que la tensión en el mercado financiero no se detuvo y la brecha cambiaria se ubica en niveles récord, las distintas medidas anunciadas en las últimas semanas comenzaron a tener impacto en la sangría de reservas, que aminoró su ritmo. Esta semana el Banco Central tuvo, según estimaciones privadas, un saldo vendedor en la plaza mayorista de alrededor de USD40 millones, el menor registro de los últimos meses.

La caída semanal de las reservas brutas fue mayor: totalizó USD248 millones. Aunque esto se debió principalmente al saldo negativo de la variación de las cotizaciones del oro y del yuan que integran las tenencias internacionales, además de la salida de depósitos, que también aminoró su marcha.

Las menores ventas del BCRA en el MULC muestran que el desbalance entre oferta y demanda en el mercado oficial se hace cada vez menor a fuerza de las regulaciones. Principalmente del desplome de alrededor del 75% en las ventas de dólar ahorro producto del endurecimiento del cepo. Pero también del leve repunte de la liquidación del agro tras la baja de retenciones. Ahora se suman mayores controles de importaciones, con la expectativa de frenar el drenaje.