El Fondo Monetario Internacional (FMI) distribuirá en una semana unos 456.000 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a 650.000 millones de dólares, de los cuales una pequeña parte recibirá Argentina, principal deudor del organismo.

El reparto se hará el próximo 23 de agosto de 2021, con el objetivo de “abordar la necesidad de reservas a escala mundial para generar confianza y promover la resiliencia y estabilidad de la economía mundial en el largo plazo". 

La consultora Quantum Finanzas analizó la asignación primaria de los DEG y, teniendo en cuenta un posible "reciclaje" de esos activos, añadió consideraciones sobre un armado secundario. 

"¿Puede Argentina beneficiarse de esta eventual segunda etapa? ¿Y en ese caso, bajo qué condiciones?", se preguntó Quantum.

La consultora de Daniel Marx recordó que las asignaciones se realizarán de acuerdo con la cuota de cada país, por lo que los desarrollados se quedarán con la mayor parte, un 58% del total. El resto irá a las naciones en vías de desarrollo, zona en la que China y Rusia acapararán gran parte de esos recursos. Argentina recibirá un poco más de 4.300 millones de dólares.

Reciclaje de dólares de los DEG

Quantum explicó que el FMI asienta los DEGs de cada uno de los países en dos tipos de cuentas. Una en la que se contabilizan las tenencias de DEGs por el solo hecho de ser país miembro y las operaciones asociadas a ello. 

En la otra, los préstamos que hace el FMI al país. Cada país recibe un interés sobre las tenencias de DEGs - es variable, actualmente en 0,05% anual- pero también paga intereses por distintos giros que recibe del FMI -también variable.

"Técnicamente, el DEG sirve como unidad de cuenta del FMI -y otras organizaciones internacionales-, pero no es una moneda plena ni un derecho del país sobre el FMI", advirtió.

El informe indicó que representa un reclamo potencial sobre las monedas de los miembros del FMI, y como tal, se puede intercambiar por ellas, pero no es automático. "Su utilización es reducida, pudiendo ser principalmente aplicados a cancelar deudas con el mismo FMI, pero pueden venderse e intercambiarse voluntariamente entre países, lo cual indirectamente brinda algún margen adicional de utilización", explicó.

Actualmente los principales deudores son Argentina, Egipto y Ucrania, Pakistán y Ecuador. 

En el caso de Argentina, posiblemente sea el país que más provecho sacará del nuevo reparto de DEGS dada la relación entre lo que recibirá y lo que debe pagar.

Países de Bajos Ingresos

Quantum destacó que el FMI está evaluando que los países desarrollados puedan utilizar parte de los DEGs asignados contablemente para asistir voluntariamente a los países de menores ingresos, en el marco del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (PRGT). 

Los países elegibles para obtener recursos de este fondo son Países de Bajos Ingresos (LICs), que recibieron préstamos por USD 9.800 y que pueden requerir mayor asistencia en 2021 y los años siguientes. 

Quantum precisó que actualmente, los países considerados como LICs son 69 -según nivel de ingreso, acceso a salud e higiene, entre otros- y entre los que mayor asistencia recibieron se destacan Ghana, Sudan, Kenia, Camerún y Costa de Marfil.

Resilencia y sostenibilidad

Otra alternativa que está bajo consideración del FMI es el diseño de un nuevo mecanismo denominado Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad (RST), recordó Quantum. 

Completó que esta iniciativa estaría pensada para países de ingresos bajos y medios que enfrenten problemas asociados a la salud o al cambio climático y que no reúnan las características para recibir ayuda a través de la línea PRGT.

"Los países que poseen DEGs en exceso podrían prestarlos, o inclusive donarlos, en forma directa a países con dificultades financieras. Existe la posibilidad de prestarlos en paralelo -con RST o sin RST- al financiamiento directo otorgado por el FMI (parallel financing), lo cual funcionaría como un complemento de los mecanismos habituales de asistencia y que podría desembolsarse o reembolsarse en conjunto con la asistencia directa que hiciera el FMI", detalló el informe de Quantum.

Cómo podrían beneficiarse Argentina y el FMI

La consultora especializada indicó que, en el caso de Argentina, el año que viene vencen USD 20.000 millones con el FMI

"A modo de ejemplo, con el nuevo mecanismo podría ocurrir que el FMI decida desembolsar la mitad y que la otra mitad provenga de la línea RST con algún país/países. Es decir, se reemplazaría el acreedor, pero probablemente no tendría mayores implicancias sobre requerimientos y flujos financieros. En términos de riesgos, este mecanismo le permitiría al FMI reducir su exposición a riesgo argentino", advirtió Quantum.

De cualquier manera, la consultora indicó que aún resta por definirse si la línea RST exigirá algún requisito adicional o si se reemplazarán por otros condicionantes de desembolsos.