YPF saldrá a reestructurar casi la totalidad de su deuda en dólares, por un total de USD6.200 millones, de acuerdo a información exclusiva a la que accedió BAE Negocios.

El directorio de la petrolera aprobó un programa para refinanciar la mayor parte de sus colocaciones en el mercado, mediante la emisión de tres títulos: uno con vencimiento en 2026 garantizado por sus exportaciones, y otros dos con fecha de cancelación en 2029 y 2033, sin respaldo de sus ventas al exterior.

En primer lugar, YPF buscará refinanciar USD413 millones por el capital residual del bono internacional con vencimiento el 23 de marzo próximo, a fin de cumplir con la normativa vigente del BCRA para endeudamientos cuyo capital tiene vencimiento antes del 31 de marzo de 2021.

En julio de 2020, en anticipación a lo que era un importante vencimiento financiero en marzo de 2021 por USD1.000 millones, la compañía proactivamente ofreció a los tenedores de dicho instrumento un canje voluntario con condiciones razonables que resultó en la participación del 58,7% de los inversores.

A pesar de que dicho porcentaje de participación es prácticamente el requerido por la normativa del BCRA para brindar acceso al mercado de cambios (60%), la autoridad monetaria confirmó que dicha refinanciación no es tenida en cuenta a los efectos del cumplimiento de los requisitos de la normativa que fue publicada con posterioridad a la operación ejecutada por YPF.

La petrolera pasa por un momento ajustado en términos de caja y necesita repetir con sus pasivos la operación de canje del año pasado con la que pateó vencimientos para los próximos años.

La reestructuración de los bonos en dólares de la petrolera era un secreto a voces que comenzó a correr con fuerza desde ayer en el mercado y los despachos oficiales. El primer indicio fue el anuncio sorpresivo de la puesta en venta de su emblemática torre de Puerto Madero, valuada en unos USD400 millones. Con casi otros USD300 millones que la firma declaró tener en su caja en septiembre pasado, podría hacer frente al total de USD700 millones que suman sus compromisos de marzo.

Sin embargo, durante el resto del año aún tenía por delante casi otros USD600 millones, entre emisiones con el mercado, préstamos y prefinanciación de exportaciones, lo que terminó pesando a la hora de definir una reestructuración total, después de horas de nerviosismo en las más altas esferas del Gobierno.

En ese sentido, la reciente comunicación A7196 del Banco Central, parecía destinada exclusivamente a YPF, analizaban en el mercado, dado que habilita el acceso al mercado de cambios a las compañías que reestructuren su deuda por el capital refinanciado y sus intereses, siempre y cuando los nuevos títulos que surjan de esa operación tengan su vencimiento de capital después del 2023. En ese sentido, también habilitaba a las firmas exportadoras a mantener sus fondos en cuentas off shore si se utilizaba para cancelar deuda corporativa.

Esta nueva norma le permitiría a la firma el codiciado acceso al mercado de dólares oficial, de manera que le permitiría ofrecer un "endulzante" o pago en efectivo en moneda dura a los tenedores de los bonos, a cambio de un estiramiento de los plazos.

Los bonos que entran al canje

La oferta para cada uno de los bonos viejos incluye una combinación, según el título, del nuevo bono 2026 y cash o nuevo bono 2029 o 2033.

Los bonos viejos que entran al canje son:

  • Remanente de los 2021 (USD 413 millones)
  • Los 2024 (USD 1.522 millones)
  • 2025 marzo (USD 543 millones)
  • 2025 julio (USD 1.500 millones)
  • 2027 (USD 1.000 millones)
  • 2029 (USD 500 millones)
  • 2047 (USD 750 millones).

La estructura de los nuevos títulos comprende un cupón de 0% hasta el 31 de diciembre de 2022, y se setea a partir de esa fecha en 8,5% para los 2026 y 2029, y en 7% para los 2033.

La oferta expira el 4 de febrero y hay períodos de aceptación temprana y de aceptación tardía, y estará sujeta a ciertas condiciones.

Por ejemplo, el mínimo de emisión de cada uno de los títulos deberá llegar a los USD 500 millones, y además se exigirá un mínimo de canje para el 2021 del 70% (en línea con las exigencias de canje del Banco Central para el acceso al MULC).

Lo cierto es que la propuesta de refinanciación de las cuotas de interés y capital a vencer durante 2021 y 2022 se realizará a los tenedores de prácticamente todos los bonos internacionales emitidos por la compañía, cuyo capital pendiente de pago suma un saldo total en circulación de aproximadamente 6.200 millones de dólares. De acuerdo a los últimos datos disponibles de la compañía, la deuda neta se ubicó al término del tercer trimestre de 2020 en USD7.200 millones.

Con esta transacción YPF aspira a solucionar una situación financiera sumamente compleja que atraviesa la empresa producto de los efectos causados por la pandemia y generar los fondos necesarios para retomar una senda de crecimiento que le permita a la compañía continuar liderando el desarrollo de la industria energética argentina.

Punto por punto, los detalles de la propuesta 

 

  • Emisión de 3 nuevos títulos de deuda: un bono con vencimiento en 2026 respaldado por el flujo de cobranza de exportaciones y otros dos títulos, con vencimiento en 2029 y 2033, sin respaldo de exportaciones.  En todos los casos se trata de títulos amortizables, que empiezan a pagar interés a partir de 2023.
  • La oferta no contempla ningún tipo de quita de capital ni de intereses y resulta, según las estimaciones de la compañía, en una alternativa mutuamente conveniente para YPF y sus inversores.
  • La oferta de canje voluntario estará disponible durante 20 días hábiles según las exigencias regulatorias del mercado norteamericano bajo las cuales están emitidos los títulos, pero presentan condiciones más favorables de participación durante un período inicial de 10 días hábiles que vencen el 21 de enero.