La Secretaría de Finanzas licitará este jueves tres series de Letras a Descuento (Ledes) y un bono ajustado por inflación a 2022 con la intención de comenzar a juntar los recursos que necesita para refinanciar los vencimientos de deuda en pesos con acreedores privados de junio, que rondan los $220.000 millones y representan el último gran escollo del año en este segmento.

En principio, la secretaría que encabeza Diego Bastourre anunció que en esta oportunidad saldrá a buscar unos $40.000 millones en total, aunque el monto máximo a colocar es ampliable hasta un tope fijado previamente por el Palacio de Hacienda pero que no da a conocer antes de la licitación.

El menú incluye la reapertura de la emisión de las Ledes con vencimiento el 13 de agosto y las Ledes al 11 de septiembre, con las que espera conseguir $8.000 millones y $11.000 millones a un precio mínimo de $955 y $932,5 por cada $100 de valor nominal, respectivamente. Además, lanzará una nueva serie más larga que expirará el 29 de octubre con la expectativa de colocar $15.000 millones a un mínimo de $897. Por último, reabrirá la suscripción del Boncer con vencimiento el 20 de septiembre de 2022, que tiene como precio base $992,33, se ajusta por inflación y paga un adicional del 1,3%.

La inscripción de las ofertas se realizará entre las 10 y las 15 del jueves mediante indicación de precio.

El próximo martes vencen $50.000 millones de una Ledes. Pero el vencimiento más complicado de lo que resta de 2020 será el 22 de junio, cuando se deban refinanciar $129.300 millones del Botapo 2020 más una Lebad por $27.500 millones. El resto del mes incluye compromisos por otros $15.000 millones.

Hasta ahora, el Gobierno logró rollear el 95% de los vencimientos de abril, el mes más duro del año para la deuda en pesos, y en mayo acumuló un excedente de financiamiento de unos $70.000 millones por sobre los compromisos a pagar.