La empresa constructora Impsa presentó en la Comisión Nacional de Valores (CNV) un plan de recomposición de su estructura de capital, que comprende el canje de la deuda existente por nuevas Obligaciones Negociables con oferta pública y privadas, un nuevo Bono Internacional y nuevos Préstamos. El acuerdo incluye un reperfilamiento de la deuda sin quita de capital que se llevará a cabo en tres etapas.

La compañía aseguró que estas acciones le "permitirán a la sociedad contar con el capital de trabajo necesario para volver a crecer y con una deuda sustentable que mejorará sensiblemente su balance".

La compañía afirmó que el agravamiento de la situación económica a partir de mayo de 2018, la total ausencia de financiamiento y, luego, la llegada de la pandemia, afectaron el desarrollo del proceso de venta previsto en los Fideicomisos de Acciones de la Sociedad, que debieron ser suspendidos. Con esta operación busca una "solución definitiva".