El actual nivel de tasa de interés, que el Banco Central fijó en un mínimo de 30% para los plazos fijos en pesos, supera en el corto plazo la inflación proyectada para estos meses, pero analistas prevén una aceleración de los precios en el segundo semestre, en sintonía con la recuperación de la economía que podría afectar los rendimientos reales.

El Indec difundirá este jueves el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo, estimado en la zona de 1,5%, una desaceleración que beneficia a los ahorristas que invirtieron en plazos fijos, en el corto plazo.

"Esta baja transitoria de la inflación hace que la tasa mínima establecida por el Banco Central en el corto plazo no resulte negativa en términos reales (calculada como la diferencia entre el rendimiento mensual promedio de plazos fijos mayoristas ofrecidos por bancos privados y el promedio bimensual de la inflación minorista). Por eso se observa un renovado interés en los depósitos privados a tasa fija en desmedro de los ajustados por inflación", explicó un informe de la consultora Delphos investment

Sin embargo, el informe explica que, a medida que la cuarentena vaya diluyéndose y las actividades económicas vuelvan a tomar cierto dinamismo, habrá que esterilizar el sobrante monetario derivado de la monetización del déficit. "Para ello, resulta importante que la tasa ofrecida a los depositantes por el sistema financiero (y por las colocaciones a corto plazo del Tesoro) sea competitiva frente a la inflación", aconsejó Delphos

Y advirtió que una inflación cercana a 3% promedio en el segundo semestre resultaría en tasas reales negativas en torno al 0,6% mensual si se mantiene la actual tasa de interés del 30% anual. "Cualquier aceleración inflacionaria por encima del 3,5% mensual requeriría algún ajuste hacia arriba de la tasa minorista para mantener el atractivo de los depósitos a plazo", agregó. 

Delphos cree que podría ser necesario incrementar la tasa de interés de las Leliqs para proveer incentivos para la captación de depósitos.