“No invierto porque no tengo plata” es una frase que he escuchado cientos de veces a personas con recursos suficientes para lograr algún ahorro a fin de mes, incluso a personas con un nivel de gasto que les permite vestirse bien y salir los fines de semana sin muchas restricciones.

Yo también sentí el mismo limitante antes de animarme a dar mis primeros pasos en el mundo de las inversiones hace aproximadamente 11 años atrás. Estaba cursando mis primeros años en la Facultad y contaba con mis primeros ahorros de mi sueldo en relación de dependencia y jamás me imaginé que hoy podía convertirme en una inversora independiente.

La fórmula del inversor: los ahorros son sólo un factor más


Con el pasar del tiempo, una idea comenzó a tomar forma en mi cabeza cuando en la Facultad estudiamos cómo calcular una tasa de interés de una inversión o de un préstamo. Ahí fue cuando surgió la “fórmula del inversor”. Gracias a esto comprendí que mi foco debía estar orientado a otras variables tan importantes como el ahorro, pero que a diferencia de éste, dependían 100% de mí. Porque por más fuerte cultura de ahorro que tuviese, no dejaba de ser una estudiante dando mis primeros pasos en el mundo laboral.

El cálculo del interés guarda mucha relación con esta fórmula del inversor. Para hacer un ejemplo sencillo, esto significa que si deposito 1.000 dólares en una inversión que me promete devolver el 5% de capital dentro de 1 año, entonces yo estaría recibiendo un interés de 50 dólares (interés simple).

Capital Inicial: 1.000 dólares

Tasa de interés: 5% anual

Tiempo: 1 año

Interés: 50 dólares

U$S 50 = U$S 1.000 x 0,05 x 1

Verme a mí misma como una inversión


Para alcanzar un determinado monto de interés (una ganancia), son 3 las variables que debemos tener en cuenta. Por lo tanto, podemos lograr el mismo objetivo con un capital menor pero con una tasa de interés mayor, o invirtiendo por más tiempo. 

Continuando con el ejemplo planteado, para llegar a los mismos 50 dólares de interés podría invertir solo 333 dólares, pero a una tasa del 15% anual durante el mismo año.

Comprendí que esta fórmula actuaba como una balanza, donde la falta de uno de los factores podía ser compensado aumentando los otros dos que la componen

Primer factor: AHORROS


A mayor ahorro, entonces mayor será también el capital que obtengamos como ganancia, aunque ese inversor esté interesado en invertir con bajas tasas de interés.

Para lograr la misma ganancia, quienes dispongan de menores ahorros tendrán que poner foco en los siguientes dos factores.

Segundo factor: CONOCIMIENTOS


Aquí incluyo al aprendizaje, la capacitación, leer libros y noticias, analizar e investigar.

A mayor conocimiento, entonces mejores decisiones tomaremos y por lo tanto mayor será la tasa de interés que logremos. 

Tercer factor: DEDICACIÓN + PERMANENCIA (en relación con el tiempo)

   

  • Tiempo de DEDICACIÓN a los conocimientos: Aquí se utiliza al tiempo como apalancador para lograr una mayor tasa de interés. Por eso cuanto más tiempo uno le dedique a seguir aprendiendo e investigando en el mercado, entonces más debería crecer la tasa de rendimiento porque aún mejores decisiones de inversión deberíamos tomar.
  • Tiempo de PERMANENCIA de los ahorros invertidos: En este caso se trata de utilizar al tiempo como apalancador de los ahorros para que la ganancia sea mayor. Aquí se aprovecha el concepto de interés compuesto, que explicado brevemente, consiste en reinvertir los intereses a lo largo del tiempo y por tanto lograr una ganancia superior en el largo plazo.

Este concepto debería ser muy relevante para aquel inversor que cuente con pocos ahorros así como también el que disponga de un tiempo reducido para dedicarle al mantenimiento y control de sus inversiones. 

Para ejemplificar de una manera muy clara, el índice bursátil S&P 500 (que representa a las 500 empresas más grandes de USA), en los últimos 30 años rindió un increíble casi 1.000% total. Incluso a pesar de haber sufrido varias caídas importantes de alrededor del 50% en las crisis de la burbuja “puntocom” y la crisis de hipotecas subprime.

S&P 500 gráfico por TradingView

¿Invertir o no invertir?... 


Regresando con el título de este artículo, contar con pequeños ahorros no debería ser motivo para no animarse a invertir. Tampoco es un problema del tiempo, porque se pueden lograr buenos rendimientos aún con un mínimo de atención.

¿Si no hay interés por querer invertir? aquí no puedo opinar, pero lo que sí puedo asegurar es que tampoco existirá el >> interés< < como ganancia de capital.

* Analista de Clave Bursátil