La Provincia de Buenos Aires extendió hasta el 31 de enero el plazo para que los acreedores del bono BP21 adhieran a la solicitud de prórroga hasta el 1 de mayo el pago de los US$250 millones de capital que la administración de Axel Kicillof debe cancelar este 26 de enero. 

Minutos después del vencimiento de la propuesta inicial, el Ejecutivo bonaerense comunicó la decisión de anunciar a los tenedores de sus bonos USD 750M 10.875% con vencimiento en 2021 que ha extendido hasta las 17 horas (horario de Bruselas/Luxemburgo) del 31 de
enero de 2020 el plazo para otorgar su consentimiento a diferir el vencimiento del pago
de capital
previsto para el 26 de enero de 2020 hasta el 1 de mayo de 2020.

Para avanzar en este reperfilamiento, el gobierno provincial necesita el aval del 75% de los acreedores, algo que el mercado ve difícil de lograr.

"Esta prórroga se otorga teniendo presente el diálogo constructivo que la Provincia
viene manteniendo con sus acreedores, para que la comprensión más acabada de las
circunstancias de emergencia social, económica, productiva y energética existentes, y
la voluntad de dar tratamiento equitativo a los acreedores en su conjunto, permitan a
los bonistas oportunamente aceptar la propuesta
realizada el 14 de enero último", sostuvo la administración bonaerense en un comunicado.

Por su parte, el ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López, aseguró que un número significativo de bonistas manifestaron su apoyo y que continúan "en diálogo con
inversores institucionales cuya participación permitiría arribar al resultado buscado".

Ayer, tras el anuncio de una ley para la recuperación de la sostenibilidad de la deuda, el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, ratificó que no realizará un salvataje en caso de que no haya aceptación por parte de los bonistas ya que violaría los principios rectores de la negociación encarada por el Gobierno.

Esto podría dar lugar a un default de la deuda en la PBA, que tiene 10 días de gracia para abonar el vencimiento.

Hoy el Comité de Bonistas de la provincia de Buenos Aires sumó presión y sugirió que todos los acreedores evalúen el pedido oficial y cualquier propuesta posterior de la provincia, mientras que consideró que el gobierno bonaerense elevó la solicitud de consentimiento en un "plazo muy corto" sin el beneficio de un proceso de identificación de tenedores de bonos, mientras que pidieron un plan consistente para el tratamiento de la deuda, no solo por el BP21.