La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) publicó en los últimos días el un informe que estudia la factibilidad de lanzar un dólar digital emitido por la autoridad monetaria. De todas maneras, la FED aclaró que no procedería a crear una moneda virtual "sin un apoyo claro del poder ejecutivo y del Congreso, idealmente en forma de una ley específica de autorización".

Pese a que desde hace tiempo que existen "dólares digitales" emitidos por entidades privadas, es decir, criptomonedas estables con su valor atado al dólar, la posibilidad de que la FED decidiera seguir los pasos de China, que ultima los detalles finales del Yuan digital, y lanzar un moneda virtual de su banco central (CBDC, por su sigla en inglés) recién trascendieron en 2019, cuándo se reveló que el organismo estaba evaluando los costos y beneficios de esta alternativa.

Bajo el título de "Dinero y pagos: el dólar estadounidense en la era de la transformación digital", el estudio ilustra sobre cómo podría funcionar un CBDC en la práctica. Sin embargo, el mismo documento se encarga de aclarar que "no pretende adelantar ningún resultado específico, ni pretende señalar que la Reserva Federal vaya a tomar ninguna decisión inminente sobre la conveniencia de emitir un CBDC estadounidense". 

Pros y contras del dólar digital

El texto explicó que, si bien un CBDC “podría proporcionar una opción de pago digital segura para los hogares y las empresas a medida que el sistema de pagos sigue evolucionando, y podría resultar en opciones de pago más rápidas entre los países”, también puede existir una serie de “desventajas”.

En este sentido, se destacó que los desafíos incluyen el mantenimiento de la estabilidad financiera y la garantía de que el dólar digital "complementará los medios de pago existentes".

A su vez, el banco central norteamericano explicó que también debería abordar cuestiones previas antes de embarcarse en un CBDC, como asegurarse de que no viole la privacidad de los estadounidenses y de que el gobierno pueda mantener su "capacidad para combatir las finanzas ilícitas".

Una de las principales conclusiones del análisis fue que un CBDC "se adaptaría mejor" a las necesidades de Estados Unidos si fuera "intermediado" a través del sistema financiero actual, lo que significa que los individuos no tendrían cuentas CBDC directamente en la Fed, sino que utilizarían billeteras virtuales y cuentas bancarias de entidad privadas.